Felipe VI y Letizia viajarán a las ciudades autónomas dos meses después de la crisis migratoria que dejó 141 fallecidos. No estarán acompañados por Pedro Sánchez.
Los reyes de España, Felipe VI y Letizia, visitarán Ceuta y Melilla los días 13 y 14 de octubre, según confirmaron fuentes del Ejecutivo y de la Casa Real. La visita se produce dos meses después de la crisis migratoria registrada en Ceuta a finales de julio.
En el viaje a Ceuta, el monarca no estará acompañado por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Fuentes del Ejecutivo indicaron que los reyes estarán acompañados por el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, quien ejerce el mando único sobre la situación en la ciudad autónoma.
El programa del viaje, consensuado entre el Ejecutivo y la Casa del Rey, se dará a conocer en los próximos días.
Fuentes de la Casa Real afirmaron que los reyes acuden con “mucha ilusión” y que pretenden que, tras esta visita, se normalice su presencia en las dos ciudades. Las mismas fuentes señalaron que la visita tendrá un impacto en Marruecos, pero que si el reino alauita quiere mantener una buena relación con la Unión Europea debe llevarse bien con España.
La portavoz del Ejecutivo, Elma Saiz, destacó que “lo importante” es que la visita se va a producir, e insistió en que “el Gobierno de España en su conjunto ha estado, está y va a seguir estando con los ceutíes en todo momento”, trabajando “porque Ceuta recupere la normalidad, desde la legalidad y la humanidad”.
Este será el primer viaje de Felipe VI a las ciudades autónomas desde su proclamación en junio de 2014, y la primera visita de un monarca desde la que realizó Juan Carlos I en noviembre de 2007.
La crisis migratoria se desató en Ceuta con la llegada masiva de migrantes irregulares los pasados 30 y 31 de julio. El Gobierno de España estimó que unas 72.000 personas accedieron irregularmente a la ciudad, lo que convirtió el episodio en el mayor registrado en la frontera hispano-marroquí desde la crisis de 2021.
Durante los días siguientes, la mayoría de los migrantes regresó a Marruecos, mientras España y el país norafricano reforzaban sus dispositivos fronterizos y coordinaban actuaciones para impedir nuevas entradas y gestionar los retornos.
La crisis migratoria dejó un saldo estimado de 141 fallecidos entre ambos lados de la frontera (78 en España y 63 en Marruecos), según datos de organizaciones humanitarias e informes oficiales. La mayoría de los decesos se produjo por asfixia mecánica por sumersión (ahogamientos) tras intentar rodear a nado el espigón fronterizo de El Tarajal o cruzar en condiciones extremas.
