Después de tres derrotas consecutivas y una victoria ante Sarmiento, Racing se prepara para jugar contra Boca el domingo en el Gigante de Arroyito. El partido es clave para la clasificación a los playoffs y para acceder a un torneo internacional en 2027.
Después de tres derrotas consecutivas, Juan Pablo Vojvoda definió el escenario de Racing con una palabra: “Alivio”. La victoria del viernes ante Sarmiento (3 a 1) cortó una racha de siete fechas sin éxito. Ahora, el equipo se enfrentará a Boca el domingo en el Gigante de Arroyito.
El partido es una vía de escape para la Academia, ya que la clasificación a los playoffs asoma difícil, aunque queden 18 puntos en juego. Además, es la única chance de participar de un torneo internacional en 2027, porque está lejos en la Tabla Anual.
“Fue una semana difícil para todos, no solo para mí. Pero el equipo tuvo la personalidad para encarar un partido complejo ante un rival que se plantó con líneas cerradas para incomodarnos. Teníamos que jugar con el contexto, y la gente nos ayudó”, apuntó el entrenador, que fue ratificado por Diego Milito tras una charla con el plantel en el que se manifestó el respaldo de los referentes.
Y amplió: “A veces uno imagina que, ante el primer pase errado, el clima se puede poner en contra, pero vi una hinchada que apoyó cuando más lo necesitábamos. La calidad de las personas se ve en el día a día, y hoy se vio la grandeza de la gente de Racing”.
Después del fin de semana libre, el técnico cordobés piensa en el clásico de la Copa Argentina. Tiene una duda: sostener el esquema de tres en el fondo o volver a la línea de cuatro. Vojvoda contó cómo resolvió el cambio de dibujo táctico. “Empezamos a evaluarlo a partir de las lesiones de (Ezequiel) Cannavo y (Juan) Barinaga. Lo maduré en mi cabeza lunes y martes, y lo trabajamos en el campo el miércoles y jueves desde el plano táctico para coordinar los movimientos defensivos. Ahora, al ser una semana larga por jugar el domingo, es muy probable que recuperemos a varios de los futbolistas que arrastran molestias”, manifestó.
En ese sentido, Cannavo trabaja para recuperarse de la lesión que sufrió hace 8 días en Parque Patricios, una molestia muscular en el recto anterior de su pierna derecha. El cuerpo médico, según pudo averiguar Clarín, asegura que está al límite. La semana será clave para definirlo. Barinaga no estará disponible, ya que padece un desgarro en la misma zona que su compañero. Sin lateral derecho, Vojvoda plantó un 3-4-3 en el que Matías Zaracho fue el volante por aquel sector con mucho ida y vuelta y un gran sacrificio.
Si no se reincorpora Cannavo, seguirían los mismos once que vencieron a Sarmiento. El entrenador quedó muy conforme, especialmente, con Mateo Martínez (18 años) y Gonzalo Escudero (19), los jóvenes zagueros centrales que secundaron al experimentado Marcos Rojo. “Los chicos estuvieron muy bien respaldados por los futbolistas de mayor experiencia y jerarquía del plantel”, dijo al respecto.
Otro de los puntos positivos fue terminar con la sequía de Maravilla Martínez. El artillero celeste y blanco pasó diez partidos sin poder hacer goles, pero se destrabó frente a los juninenses. “Conversé mucho con Adrián buscando variantes como cuerpo técnico para que le lleguen las pelotas a los sectores donde él es más fuerte. El equipo tuvo paciencia para asociarse, atacar por afuera con los carrileros para abastecer el área, o apelar a un juego directo para que él dispute la posición”, explicó Vojvoda.
El partido con Boca lo interpelará, está muy claro. “La semana pasada dije que me sentía fuerte y que no quería dejar al equipo en estas condiciones; quiero revertir esto”, enfatizó el técnico de 51 años, que tendrá otro choque crucial, el que marcará el futuro de Racing y también, el propio.
