La presentadora catalana, de 39 años, repasa su trayectoria profesional y personal en una entrevista con motivo de su regreso a Ràdio 4, donde presenta el matinal ‘Bon dia i bona sort’.
La presentadora Ares Teixidó (Lleida, 1987) cumple 39 años en un momento que describe como su ‘prime’. Tras 17 mudanzas, se ha instalado en un nuevo hogar y compagina su regreso a la radio, al frente del matinal ‘Bon dia i bona sort’ de Ràdio 4 junto a Vador Lladó y Montse Vidal, con una transformación personal marcada por una diabetes tipo 1 y problemas digestivos recientes.
Teixidó inició su carrera en la radio a los ocho o nueve años, presentando un programa infantil en COM Ràdio. Antes de dedicarse a la comunicación, estudió prótesis dental y realizó prácticas en un laboratorio que, según relata, incendió accidentalmente. “Estaba haciendo prácticas en un laboratorio y lo incendié… a lo mejor no era lo mío”, bromea.
Su trayectoria incluye colaboraciones en televisiones locales como Canal Català TV y 8tv, y su participación en la tercera edición de ‘GH VIP’ en 2015, que define como “un vino que entra fuerte” con “notas amargas”, aunque se muestra agradecida por la experiencia. Sobre la televisión actual, afirma sentirse “desencantada” por la falta de referentes y la pérdida de ingenuidad con la que llegó al medio.
En el plano personal, Teixidó convive con diabetes tipo 1, condición que, según explica, no le ha restado placer a la comida pero sí la ha obligado a ser más consciente de su alimentación. “Una persona con diabetes puede comer de todo. Simplemente, tiene que contabilizar los hidratos”, sostiene.
La presentadora recuerda con especial cariño a Àlex Casademunt, fallecido en 2021 a los 39 años, misma edad que ella tiene ahora. “Daría todo lo que tengo por hacer el último vino con él; nos encantaba sentarnos horas y horas en torno a una botellita”, declara. Considera a Casademunt “el hermano de sangre que no tuvo”.
De cara al futuro, Teixidó expresa su deseo de mantener la ilusión y seguir construyendo una vida de la que no quiera escaparse. “Brindo por estar enamorada, por el amor a la vida y por todo lo que se viene”, concluye.
