El exjugador de los Pumas y actual entrenador de la selección de Italia testificó en el Palais de Justice de París en el proceso por la muerte de su amigo, ocurrida en marzo de 2022. La familia de la víctima lo designó como uno de los tres testigos.
El exjugador de los Pumas y actual entrenador de la selección de Italia, Gonzalo Quesada, declaró como testigo en el juicio que se lleva a cabo en el Palais de Justice de París por el asesinato de Federico Martín Aramburú, ocurrido en marzo de 2022. La familia de la víctima lo designó como uno de los tres testigos que participan del litigio.
Quesada, quien reside en Italia por su trabajo como entrenador, viajó a París para comparecer ante la Cour d’appel. En declaraciones al diario LA NACION, señaló: “Sabiendo la cantidad de amigos que tenía Fede, la cantidad de gente que lo quería muchísimo, para mí era una responsabilidad fuertísima defender su honor, su nombre y testificar quién era”.
El testigo relató que la noche del hecho iba a participar de una cena con Aramburú y otros excompañeros de los Pumas, pero obligaciones con el Stade Français, club que entrenaba entonces, se lo impidieron. Al día siguiente, un jugador le informó sobre el asesinato. “Si hubiese estado con él en ese momento, por ahí habría terminado como él”, declaró Quesada.
Durante su declaración, Quesada dijo que no pudo contener las lágrimas al recordar a su amigo. “Tenía pensado entrar y casi gritarle al juzgado diciéndole: ‘Han matado a un gran hombre, a un tipo con valores impresionantes, una persona increíble'”, expresó. Añadió que debió controlar sus emociones y medir sus palabras debido a que la defensa de los acusados sostiene la legítima defensa.
Consultado sobre si la defensa le realizó preguntas, Quesada respondió: “No. Yo hice una declaración espontánea, que fue bastante larga. Y los abogados de la familia me agregaron algunas preguntas para aclarar quién era Fede y no dejar puertas abiertas”.
Respecto de la familia de la víctima, manifestó: “Son situaciones duras todos los días porque te cruzás con las familias de los acusados. Hay un montón de gente de rugby que viene a acompañar. Es muy emocionante”. Y agregó: “Cuando hablás con la familia de Fede hay una esperanza de que se haga justicia y que la verdad de lo que pasó esa noche salga a la luz, que haya un castigo correspondiente y que se cierre el caso”.
Sobre el legado de Aramburú, Quesada sostuvo: “Lo más importante para mí es que se confirme que a Fede le metieron diez tiros y le provocaron la muerte en una pelea donde no estaba armado, donde lo fueron a buscar después de que se habían separado de una primera pelea casi anecdótica”. Y concluyó: “Que Trini, Justi, Santi crezcan sabiendo que no lo tienen más, pero que su padre fue un ejemplo de los valores que hoy por hoy son importantísimos para la sociedad”.
El juicio continúa en París. La familia de Aramburú espera que se determine la responsabilidad de los acusados y se aplique la pena correspondiente.
