La casa de subastas Sotheby’s rematará el vestido negro de seda sin tirantes que Diana de Gales lució en una gala benéfica en Londres en 1994. La pieza será exhibida en Londres, Hong Kong, Ginebra y Nueva York antes de su venta el 9 de diciembre.
El vestido que la princesa Diana de Gales lució en la gala benéfica de la Serpentine Gallery en Londres en 1994 será subastado por la casa Sotheby’s. La pieza, confeccionada en seda sin tirantes por la diseñadora griega Christina Stambolian, podría venderse por hasta u$s300.000, según informó la casa de subastas.
El evento se realizó el mismo día en que se emitió un documental de ITV en el que el entonces príncipe Carlos admitió haber sido infiel durante su matrimonio. El contenido de la entrevista se había filtrado días antes. La aparición pública de Diana después de la emisión fue interpretada por medios de comunicación como una respuesta.
La directora de Sotheby’s afirmó: “A su manera, la princesa Diana convirtió el vestido en uno de los mensajes más poderosos que jamás transmitió, durante uno de los episodios más escrutados y emotivamente intensos de su vida”. Y agregó: “Entró en un momento en el que gran parte de su historia estaba siendo contada por otros y, a través de lo que eligió vestir, recuperó el control de la narrativa para sí misma”.
La estilista de Diana, Anna Harvey, sostuvo que la princesa “quería lucir espectacular”. Antes del evento, Diana cambió de vestuario a última hora: dejó de lado un diseño de Valentino menos llamativo y optó por el vestido de Stambolian, con hombros descubiertos, bajo asimétrico y cola de gasa. Lo complementó con un collar de estilo real, un bolso de mano negro, medias y tacones negros.
El vestido será exhibido antes de su venta en la sala de exposiciones de Sotheby’s en distintas ciudades:
- Londres, del 18 al 24 de septiembre;
- Hong Kong, a principios de octubre;
- Ginebra, a principios de noviembre;
- Nueva York, donde se venderá a partir de diciembre.
La última subasta del vestido fue organizada por la propia Diana en 1997, como parte de una venta de artículos para recaudar fondos para organizaciones benéficas contra el cáncer y el sida. El vestido fue comprado por Briege Mackenzie, entonces residente de Glasgow, y su marido Graeme.
Mackenzie declaró en un comunicado emitido por Sotheby’s: “Mi difunto esposo y yo sabíamos que este vestido era algo especial. La princesa Diana se adentraba en la peor noche de su vida, pero a simple vista no lo habrías adivinado. En el tiempo que tardó en fotografiarse, pasó de ser un vestido de cóctel a una declaración de intenciones”.
Mackenzie añadió que decidió vender el vestido tras la muerte de su marido, con quien la subasta había sido “uno de los días más importantes de sus vidas juntos”. Sotheby’s anunció que parte de los ingresos de la venta se donarán al Royal Edinburgh Hospital a través de la organización benéfica NHS Lothian Charity.
