La ley que reduce la imputabilidad a 14 años comenzó a regir el 5 de septiembre. Familiares de víctimas de homicidios cometidos por menores dialogaron con la Agencia Noticias Argentinas.
El nuevo régimen penal juvenil, que establece la baja de la imputabilidad para menores a partir de los 14 años y nuevas penas, entró en vigencia el 5 de septiembre. En ese marco, madres de víctimas de homicidios cometidos por menores de edad expresaron su postura ante la Agencia Noticias Argentinas.
Laura Fernández, madre de Lara Fernández, asesinada a los 17 años, sostuvo: “Es un gran avance a la situación que hoy en día vivimos. Me hubiera gustado que salga mucho antes y quizás se evitaba que muchas familias hoy en día estemos destruidas y sin justicia eternamente, duele en el corazón”. También afirmó: “Siento que nos quedamos cortos con la edad de 14 años. Lamentablemente, a los 11, 12 años ya salen a delinquir, ya sabiendo lo que hacen”.
María Eugenia Rodríguez, madre de Umma Aguilera, asesinada en 2024 a los 9 años, declaró: “Como madre de Umma, celebro y apoyo la nueva Ley Penal Juvenil, por la que también luché junto a muchas otras familias de víctimas. Esta reforma era necesaria para reemplazar un régimen antiguo que ya no respondía a la realidad actual”. Agregó: “Creo en la prevención, la educación y la reinserción, pero también en la responsabilidad y en que quienes cometen delitos graves deben enfrentar las consecuencias de sus actos”.
Romina Monzón, madre de Jeremías Monzón, asesinado en diciembre de 2025, consideró que la reforma representa “una mejoría increíble en el régimen penal” y que “el eje está en las víctimas”. Sobre la edad establecida, señaló: “Personalmente hubiera sido muchísima más dura o firme para que sea a partir de los 12 años, no 14”. También expresó: “La nueva ley permite que tengan consecuencias y que, a partir de hoy, los menores que hacen aberraciones tan terribles o crímenes menores tengan consecuencias y que entiendan que existe un registro de su accionar delictivo”.
El caso de Lara Valentina Fernández, de 17 años, ocurrió el 1 de enero de 2022, cuando fue asesinada de un disparo en la nuca durante un intento de robo en Parque Barón. Tres acusados fueron condenados en 2024 a penas de entre 20 y 24 años de prisión, mientras que un cuarto involucrado, de 15 años al momento del hecho, quedó bajo el régimen de la Justicia juvenil. El caso de Umma Aguilera, asesinada en enero de 2024, tuvo tres condenados a prisión perpetua y un cuarto implicado, de 17 años, recibió una pena de 12 años en el fuero de Responsabilidad Penal Juvenil. En el caso de Jeremías Monzón, asesinado en diciembre de 2025 en Santa Fe, una adolescente de 16 años fue acusada como coautora y su madre como partícipe secundaria; la Fiscalía pidió que ambas sean juzgadas en un mismo juicio por jurados y condenadas a 15 años de prisión.
La nueva legislación fue aprobada en la Cámara de Diputados. Las madres consultadas participaron de la votación y relataron su experiencia durante el debate.
