El filósofo Omar Linares, doctor por la Universidad de Granada, presentó su libro ‘La consulta del filósofo’ el 14 de enero. En diálogo con este medio, explicó su método de acompañamiento filosófico para crisis existenciales y diferenció su enfoque de la psicología y la autoayuda.
El filósofo Omar Linares, doctor en filosofía por la Universidad de Granada, ofrece consultas filosóficas online a través de su plataforma Thelos. El pasado miércoles 14 de enero llegó a las librerías su libro ‘La consulta del filósofo’, en el que aborda su relación con la filosofía y propone un camino para afrontar crisis existenciales.
En una entrevista, Linares explicó las diferencias entre el acompañamiento filosófico y el tratamiento psicológico. Sostuvo que “hay un momento para cada cosa” y que una persona que atraviesa un duelo puede necesitar apoyo psicológico, pero si la experiencia lo lleva a cuestionarse la propia mortalidad, “entramos en un terreno existencial que puede requerir un acompañamiento filosófico”.
Sobre la capacidad de reflexión en la era digital, afirmó que “vivimos una época en la que la batalla es la de la atención, más que la del argumento”. Señaló que dispositivos como el smartphone y el scroll infinito dificultan la presencia y el pensamiento, y que “sin un cambio de hábitos y de vida, la ansiedad seguirá subiendo”.
En cuanto a la patologización de emociones como la tristeza o la soledad, Linares declaró que no cuestiona los diagnósticos psicológicos o psiquiátricos, pero observó “una tendencia a patologizar cualquier malestar” que puede anular el aprendizaje que ese malestar podría ofrecer.
Respecto a su método de trabajo, indicó que en sus consultas no enseña historia de la filosofía ni cita en exceso a filósofos. “Trabajo desde la filosofía personal del consultante”, explicó, y detalló que la primera sesión consiste en una bienvenida donde se pide una sinopsis del momento vital de la persona.
Linares definió la filosofía personal como “una teoría sobre la realidad” que cada individuo posee. Cuando esa teoría genera fricciones con la realidad, aparece el malestar. “No es cuestión de tolerar lo intolerable, sino de comprender, aceptar y decidir qué hacer al respecto”, sostuvo.
En relación con la autoayuda contemporánea, afirmó que suele ofrecer “soluciones superfluas o ingenuas” y que puede generar crisis existenciales al construir “una imagen distorsionada de la realidad”. Señaló que ha atendido casos de personas que, tras consumir autoayuda, enfrentaron un derrumbe de esa imagen.
Definió una crisis existencial como el momento en que “nuestra forma de entender la realidad se rompe” y aclaró que ese malestar puede ser parte de una transición hacia una nueva manera de ver la vida.
Los cambios que espera en quienes completan el proceso incluyen “mucha más claridad interior y, sobre todo, serenidad”. Precisó que las personas no buscan un estado de felicidad desbordante, sino serenidad para actuar en coherencia.
Alertó sobre la presión por ser feliz, que puede derivar en “autoexplotación”. En ese sentido, declaró: “Convertir el crecimiento personal en una lista de tareas” resulta insuficiente, y propuso estar presente en las actividades cotidianas.
Linares consideró que la filosofía se está acercando a la sociedad tras siglos de distanciamiento. Mencionó que la filosofía en consulta y la divulgación han contribuido a devolverla al pensamiento contemporáneo.
Su libro, dijo, está dirigido a un público amplio: “Es un libro para todos, punto”. Añadió que en sus consultas atiende a personas de entre 20 y 70 años, y que la obra está pensada para quienes la necesiten.
