Gema Pez Gamboa, del Colectivo de Mujeres del Norte, afirmó que el intercambio de bienes materiales por abusos sexuales contra niñas y adolescentes es una práctica extendida en el norte de Córdoba. Sus declaraciones se produjeron tras la difusión de un audio atribuido a uno de los detenidos en la causa por abusos en Villa de María del Río Seco.
El intercambio de comida, chapas o favores materiales por abusos sexuales contra niñas y adolescentes es una situación extendida en distintas localidades del norte de Córdoba, según declaró Gema Pez Gamboa, integrante del Colectivo de Mujeres del Norte. Sus afirmaciones se dieron luego de que se difundiera un audio atribuido a José Aníbal Villarreal, uno de los detenidos en la causa que investiga abusos contra cuatro adolescentes en Villa de María del Río Seco.
Consultada sobre si este tipo de vínculos responde a una dinámica habitual en la zona, Pez Gamboa respondió: “Sí, sí, es común”. En diálogo con Punto a Punto Radio (90.7 FM), agregó que la situación se profundizó en los últimos años: “Más ahora se ve más afectado, porque bueno, es una realidad que la pobreza ha aumentado, que las condiciones de quien tal vez estaban un poco mejor antes han empeorado”.
Una elección atravesada por la pobreza
La vocera del colectivo explicó que muchas adolescentes enfrentan lo que describió como una decisión forzada entre comer o no comer. “¿Y qué voy a hacer si quiero comer? ¿O qué voy a hacer si un hombre con poder viene y me ofrece?”, planteó.
Pez Gamboa remarcó que se trata de una condición de vulnerabilidad múltiple: “Son doblemente víctimas, por un lado por la pobreza, y por otro lado por una cuestión de género”, a lo que se suma la minoría de edad de las víctimas.
Sobre la normalización de vínculos entre hombres adultos y niñas en los pueblos del norte cordobés, la entrevistada señaló que la falta de espacios diferenciados por edad favorece esa dinámica: “Hay como mucha normalización de que hombres más grandes estén con niñas, como sucede en la mayoría de los pueblos, que no hay lugares diferenciados como por ejemplo puede suceder en la ciudad”.
Aclaración sobre el “chip sexual”
Pez Gamboa también se refirió a una denominación que circuló en la causa. “La fiscal mencionó algo del chip sexual, como que las chicas tenían puestos chips sexuales, en realidad son implantes anticonceptivos, ese es el nombre”, aclaró. La referencia apunta al dispositivo intradérmico que, según trascendió en la investigación judicial, habría sido colocado a una de las víctimas a los 11 años.
El Colectivo de Mujeres del Norte se conformó en 2018 en Cerro Colorado y reúne a mujeres de esa localidad, Santa Elena y Río Seco. Según relató Pez Gamboa, desde 2020 impulsan campañas de salud sexual y reproductiva en distintas comunas del norte cordobés, en articulación con Redes Cuidados, un proyecto de extensión de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC).
La vocera precisó que ese trabajo territorial no había llegado hasta ahora a Villa de María del Río Seco, donde se concentra la causa judicial: “Nosotros trabajamos un poco más para el lado de Santa Elena, el rodeo, o ya para La Rinconada, Pozo Nuevo, nosotros no hemos llegado nunca a Río Seco con estos talleres de ESI o con campañas”.
Para la entrevistada, la Educación Sexual Integral (ESI) es la principal herramienta de prevención: “El abuso de acción infantil se previene con talleres de ESI, hablando con los niños”, según la edad de cada grupo, y con formación a docentes para detectar señales de alerta.
El audio que reavivó la denuncia pública
Las declaraciones del colectivo se conocieron después de que Radio Stylo difundiera un audio atribuido a Villarreal, exasesor del legislador Ramón “Cañito” Flores, quien se desvinculó de su cargo tras conocerse la causa. Según ese medio, en uno de los tramos se escucha a Villarreal referirse a las víctimas con la palabra “terneritas”.
El mensaje, enviado originalmente en un ámbito privado, hace referencia al intercambio de elementos materiales -bolsones de comida, chapas- vinculado a la causa que investiga la Fiscalía.
Las cuatro adolescentes involucradas en la causa y sus familias cuentan actualmente con acompañamiento de la Dirección de Asistencia a la Víctima del Ministerio de Justicia y Trabajo y de la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (Senaf). En los últimos días retomaron la escolarización bajo un protocolo específico que prioriza su integridad psicofísica, la confidencialidad y el resguardo de su trayectoria escolar. También reciben asistencia psicológica en el Centro Integrador Comunitario de Villa de María del Río Seco.
