Tras la eliminación de Rosario Central ante Corinthians en la Copa Libertadores, se registraron incidentes en el Neo Química Arena de San Pablo. Nueve personas fueron detenidas y trasladadas a la Justicia brasileña.
La eliminación de Rosario Central ante Corinthians en los octavos de final de la Copa Libertadores concluyó con incidentes en el Neo Química Arena de San Pablo. Tras el triunfo por 1-0 del equipo brasileño, se produjo un enfrentamiento entre hinchas de ambos clubes y la Policía Militar de San Pablo.
Según informó el sitio ge.globo.com, cuatro hinchas de Corinthians y cinco de Rosario Central fueron detenidos y trasladados al Juizado Especial Criminal (Jecrim), ubicado dentro del estadio. Posteriormente, los nueve involucrados fueron llevados ante la Justicia brasileña y derivados a la Delegación de Represión y Análisis de Delitos de Intolerancia Deportiva (Drade), en Barra Funda.
El episodio ocurrió después del pitazo final. Mientras los hinchas de Corinthians abandonaban el estadio, algunos pasaron por el sector visitante, donde los simpatizantes de Rosario Central aguardaban autorización para retirarse. Se registraron provocaciones entre ambos grupos y la tensión aumentó.
En medio de la confusión, comenzaron a arrojarse algunas vallas y la Policía Militar intervino. El enfrentamiento se produjo principalmente entre los agentes y los hinchas del equipo argentino.
Los cuatro hinchas de Corinthians fueron trasladados al Jecrim por las provocaciones y por los incidentes registrados en el lugar, mientras que los cinco simpatizantes de Rosario Central quedaron involucrados directamente en el enfrentamiento con los efectivos policiales.
La tensión se produjo minutos después de que Corinthians asegurara su clasificación a los cuartos de final de la Libertadores. El equipo dirigido por Fernando Diniz se impuso 1-0 con un gol de Breno Bidon a los 34 minutos del segundo tiempo y, tras el 0-0 de la ida en Rosario, avanzó de ronda. En la próxima instancia enfrentará a Estudiantes de La Plata.
Los incidentes se sumaron a un cruce que ya había registrado denuncias de racismo en la primera parte de la serie. El arquero de Corinthians, Hugo Souza, había denunciado insultos racistas durante el partido de ida en el Gigante de Arroyito, mientras que Rosario Central posteriormente acusó a hinchas brasileños de protagonizar actos provocativos y discriminatorios.
