Adriana y Ariel, ambos de Mendoza, se conocieron en 2001 en Buenos Aires. Un gesto espontáneo de ella captó la atención de él y, tras años de relación a distancia, se mudaron juntos, se casaron y tuvieron mellizos.
Adriana, de 27 años, vivía en Mendoza y estudiaba kinesiología. En 2001 trabajaba como instrumentadora en el Hospital Español. Recibió tres días de vacaciones y viajó a Buenos Aires para visitar a una amiga. Durante ese fin de semana, se organizó un asado con pileta con otros mendocinos residentes en la capital. En ese encuentro, Adriana conoció a Ariel, de 29 años.
Durante la reunión, Adriana le tiró un balde de agua fría en la cabeza a Ariel. Según relató ella, ese gesto fue lo que captó la atención de Ariel, quien quedó intrigado por la actitud de la joven. Intercambiaron números de teléfono y continuaron en contacto.
Al año siguiente, Adriana viajó a Buenos Aires para celebrar Año Nuevo. Volvieron a encontrarse y se dieron su primer beso en la terminal de Retiro. Adriana describió ese momento como “fugaz y hermoso”. En ese entonces, ella mantenía una relación de pareja en Mendoza que, según reconoció, no era satisfactoria.
En 2003, Adriana terminó esa relación y le envió un mensaje a Ariel para informarle que estaba sola. Ariel la invitó a pasar un fin de semana en San Bernardo. A partir de entonces, comenzaron a verse con regularidad. La relación se formalizó y la distancia implicó viajes mensuales para encontrarse.
Adriana relató que Ariel le regaló un dispositivo pocketmail para recibir correos electrónicos, ya que ella no tenía computadora. “Lo abría todas las noches esperando un mensaje de él”, recordó.
La distancia generó la decisión de convivir. Ariel propuso comenzar una vida juntos en Buenos Aires. Adriana, que estudiaba la Licenciatura en Kinesiología en Mendoza, decidió mudarse y terminó sus estudios en la Universidad de Buenos Aires. Se instaló en el departamento de Ariel, en el barrio de Caballito, y consiguió trabajo como kinesióloga en un spa.
En una cena en un restaurante de Palermo, Ariel le propuso matrimonio. La boda se realizó en 2008 en Mendoza, con la presencia de amigos que viajaron desde Buenos Aires. Tras un tratamiento de fertilidad, nacieron los mellizos Juan Ignacio y Valentín.
