La jornada de paro docente nacional convocada por los gremios transcurrió con una disputa entre los sindicatos y el Gobierno, que desplegó controles para relevar la adhesión en las escuelas. La secretaria general de CTERA, Sonia Alesso, afirmó que la protesta tuvo un alto acatamiento y que existen presiones oficiales sobre los trabajadores.
La jornada de paro docente nacional convocada por los gremios se desarrolló este lunes con una disputa entre los sindicatos y el Gobierno. El Ejecutivo desplegó controles en los establecimientos educativos para relevar el nivel de adhesión a la medida de fuerza. La secretaria general de CTERA, Sonia Alesso, afirmó que la protesta tuvo un alto acatamiento y que la administración nacional ejerce presiones sobre los docentes.
“El Gobierno presiona a los docentes de una forma que nunca habíamos visto”, afirmó Alesso en declaraciones a Gelatina. La dirigente sostuvo que la administración nacional busca desalentar la participación en la huelga mediante mecanismos de seguimiento de la asistencia. “Creemos que hay un atentado muy fuerte contra el derecho a la huelga y a la libertad sindical. Vamos a llevar adelante acciones legales a nivel nacional e internacional”, agregó.
Desde el Gobierno, los relevamientos en las escuelas tienen como objetivo conocer la cantidad de docentes que se presentaron a trabajar y diferenciar entre ausentismo, adhesión al paro y otras situaciones administrativas. Los gremios cuestionaron esos controles y advirtieron que pueden funcionar como una herramienta de intimidación hacia los docentes que deciden adherir a la protesta. Para CTERA, la medida forma parte de una política más amplia de “hostigamiento” contra la organización sindical.
Alesso reclamó la reapertura de la discusión paritaria nacional. “Desde el inicio del ciclo lectivo el gobierno ha llamado a tres reuniones paritarias y la cuarta pasó a un cuarto intermedio y todavía estamos esperando su reactivación”, explicó. Además, afirmó que el gremio intimó a la Secretaría de Educación para retomar la negociación, aunque no obtuvo respuesta.
En paralelo, Alesso cuestionó el nivel de recursos destinados al sistema educativo y afirmó que el presupuesto nacional atraviesa una fuerte subejecución. “Es la menor inversión educativa en los últimos 30 años. Estamos peor que en los años 90”, sostuvo. También se refirió a la situación económica de los trabajadores del sector: “El endeudamiento de las y los docentes es realmente brutal, tenemos compañeros que no pueden pagar los servicios o el alquiler”.
El paro docente se convirtió en un nuevo punto de tensión entre el Gobierno y los sindicatos estatales, en el marco de la discusión por el financiamiento de la educación pública, los salarios y el rol del Estado en el sistema educativo. Alesso cuestionó la política educativa de la gestión de Javier Milei y afirmó que desde su llegada al poder no hubo avances en infraestructura escolar. “Este gobierno desde su asunción no construyó una escuela y lo único que ha hecho es desfinanciar al sistema educativo”, afirmó.
Mientras el oficialismo busca mostrar que la medida de fuerza tuvo un impacto limitado y garantizar la continuidad de las clases, los gremios anticiparon que continuarán con las protestas si no reciben respuestas a sus reclamos salariales y presupuestarios.
