La cantante canadiense Shania Twain lanzó el 24 de julio de 2026 su séptimo álbum de estudio, ‘Little Miss Twain’, en el que aborda su infancia marcada por la pobreza y el abuso, y su posterior carrera musical.
La cantante canadiense Shania Twain publicó el 24 de julio de 2026 su séptimo álbum de estudio, titulado ‘Little Miss Twain’. El disco, producido por Zach Dawes, reúne 15 canciones que abarcan desde su infancia hasta la firma de su primer contrato discográfico.
En una entrevista con el programa ‘Fashion Neurosis’, Twain relató que su infancia transcurrió en Timmins, una ciudad de 40.000 habitantes en el norte de Ontario, donde la electricidad se cortaba por falta de pago, la alimentación dependía de la caza y la pesca, y las temperaturas podían alcanzar los -40°C.
Según declaró, su madre reconoció su talento vocal y comenzó a llevarla a actuar en bares a los ocho años, a medianoche, para recaudar dinero para la familia. “No había alegría real en cantar en esos bares”, afirmó Twain. “Estaban llenos de hombres borrachos, había humo por todas partes y al día siguiente tenía que ir a la escuela”, agregó.
La artista también se refirió a su padrastro, Jerry, quien la adoptó junto a sus hermanos. “Era un hombre que realmente intentaba darlo todo por nosotros, que nos llevaba de caza y hacía todo lo posible por mantenernos juntos. Pero tenía sus propios problemas mentales”, dijo. Twain confirmó que sufrió abusos físicos y sexuales por parte de él, y señaló que, aun así, lo veía como una persona con conflictos internos.
Twain relató que a los 13 años organizó la huida de su familia: cargó a sus hermanos en el coche, convenció a su madre de subirse y no olvidó el reloj de péndulo de la abuela ni el crucifijo irlandés que colgaba sobre la puerta.
Tras la muerte de sus padres en un accidente de tráfico cuando Twain tenía 22 años, asumió la tutela de sus hermanos menores. “Sentía que nunca iba a dejarme ir. Estaba destinada a ser intérprete”, admitió en el programa.
En cuanto al miedo escénico, Twain describió el ritual que mantenía antes de salir al escenario: silencio absoluto, concentración y preparación. “Cada vez que salgo al escenario es como dar a luz. No hay vuelta atrás. Tienes que salir ahí, pase lo que pase”, afirmó. Fue recién a los 50 años cuando reencuadró esa experiencia: “Ya no lo veo como miedo. Es un desafío que aprendí a manejar”.
La conversación en ‘Fashion Neurosis’ también exploró la relación de Twain con la moda. Recordó que de adolescente usaba ropa de hombre y se ponía dos corpiños para no llamar la atención. “Me sentía maldita por tener ese cuerpo. Los hombres me miraban más de lo que debían y eso creaba situaciones incómodas constantemente”, sostuvo. Fue durante sus primeros videoclips cuando descubrió que la ropa podía ser una forma de apropiarse de su propia imagen: “Fue una gran liberación. Me di cuenta de que podía usarla para verme como yo quería verme, no para esconderme ni para exhibirme”.
Sus referentes en ese terreno fueron Dolly Parton y Madonna. De la primera destacó el humor con el que respondía a las críticas y la forma en que adaptaba hasta su guitarra a su estética: “Desafinaba la guitarra para poder tocar con las uñas largas. ¿Cómo no admirar eso en una músico?”. De Madonna valoró la fusión entre glamour y practicidad que le exigía su condición de bailarina. En cuanto a Harry Styles, a quien citó como influenciado por su trabajo, Twain participó como artista invitada en su residencia de 12 noches en el estadio de Wembley, en Londres, en junio de 2026.
El álbum cuenta con colaboraciones de Tanya Tucker, el guitarrista Josh Homme de Queens of the Stone Age, The War & Treaty, T Bone Burnett, Ronnie Wood y David Paich de Toto. El título proviene del apodo con el que la presentaban en los bares de Timmins cuando era niña. “Toda esa vida ya había sido vivida antes de que el mundo supiera quién era Shania Twain”, dijo en ‘Fashion Neurosis’.
