El jefe de Gabinete, Diego Santilli, solicitó públicamente que la vicepresidenta Victoria Villarruel dé un paso al costado si no coincide con el presidente Javier Milei. El Gobierno no desautorizó al funcionario, aunque aseguró que la declaración no fue planificada.
El jefe de Gabinete, Diego Santilli, pidió este viernes que la vicepresidenta Victoria Villarruel “dé un paso al costado” si no está de acuerdo con el presidente Javier Milei. La declaración, realizada en una entrevista, desplazó el eje de la agenda oficial, que ese día incluía el anuncio de la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y las inversiones de Pampa Energía.
En el Gobierno, según fuentes de Balcarce 50, nadie salió a respaldar ni a repetir el pedido de renuncia, pero reconocieron que la frase de Santilli expresó un consenso implícito. Aseguraron que la declaración no fue planeada ni autorizada, y que no insistirán con el planteo ni lo llevarán a la acción. Sin embargo, tampoco desautorizaron al funcionario, quien, según las mismas fuentes, cuenta con el respaldo tácito del presidente y de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.
En la Jefatura de Gabinete justificaron las declaraciones de Santilli: “Diego está en su rol de defender al Presidente y Villarruel salió a dudar de su salud mental”. Agregaron que “lo antidemocrático es que la vicepresidenta conspire contra la investidura presidencial”.
Horas después, Villarruel respondió en su cuenta de X, sin mencionar a Santilli por su nombre: “Uno de los exponentes de la casta política a la que nos enfrentamos en el 2023 y le ganamos, pretende causar daño a la institucionalidad y conspirar contra el orden republicano de nuestra Patria”. Añadió: “Ésta fue una fórmula mixta que surgió espontáneamente para quebrar la hegemonía de estos parásitos. Sea democrático y respete el voto popular”.
Ya entrada la noche, Santilli redobló su postura: repitió su pedido y añadió: “Que arme su partido y compita”.
El conflicto entre el Ejecutivo y la vicepresidenta viene de larga data. Según fuentes oficiales, la escalada de este viernes no estaba prevista en el libreto del Gobierno, que había planeado la jornada en torno a la reforma del Banco Central como primer capítulo de la campaña 2027.
En el entorno de Santilli, algunos temen que su jefe se involucre en la interna libertaria y lamentan que se desvíe de sus formas habituales. Santilli ya había tenido un gesto de aparente rechazo hacia Villarruel en el acto del 9 de julio en Tucumán, donde pareció evitar saludarla, aunque su entorno lo negó.
