La nueva normativa china obliga a incorporar un botón físico para desconectar el sistema de alta tensión en vehículos eléctricos tras un accidente. La medida entra en vigor en julio para nuevos modelos y se extiende hasta 2027 para los que ya iniciaron homologación.
China implementó una nueva normativa de seguridad que exige la inclusión de un botón físico en los vehículos eléctricos para desconectar el sistema de alta tensión en caso de accidente. La medida responde al incremento de los voltajes en los vehículos modernos, que están pasando de los habituales 400 V a niveles de 800 V o incluso 1000 V para permitir cargas más rápidas y mayor potencia en vehículos pesados o de alta gama.
La regulación busca prevenir riesgos de electrocución e incendios en las baterías, asegurando que el aislamiento eléctrico pueda activarse de forma inmediata y mecánica, sin depender de sistemas de software que podrían fallar durante un impacto. La norma entra en vigor en julio para los nuevos modelos que se buscan homologar, mientras que los vehículos que ya comenzaron este proceso tienen un plazo de cumplimiento hasta el 1 de julio de 2027.
“China está persiguiendo la excelencia de sus autos eléctricos para consolidarse como la potencia que quiere invadir el mundo con este tipo de vehículos”, declaró el especialista en electromovilidad, Claudio Damiano, a LA NACION. A su vez, explicó que la norma está inscripta en un paquete más amplio que no solo habla de los problemas de seguridad eléctrica, sino que también incluye el tema de los incendios de baterías.
Además de la necesidad de mayor potencia y menores tiempos de carga, existe una tendencia a eliminar todos los botones físicos de los tableros para bajar costos. “El problema es que los tiempos de respuesta para acceder a un menú y activar algo en una pantalla son mucho más altos que los de ir directamente a un botón o a una palanca sobre la columna de dirección. Esa es una tendencia que los chinos quieren cortar”, agregó Damiano.
En un accidente, la pantalla puede dañarse. Entonces, si la función de desconexión de alta tensión está en la pantalla, también puede quedar inutilizada. De la misma forma, si la desconexión es automática, puede fallar su activación ante un accidente. “Con esto, los chinos quieren diferenciarse y demostrar que están vendiendo productos muy seguros”, sostuvo el especialista.
Sobre los autos eléctricos usados que ya circulan sin el botón, Damiano afirmó: “Hubo dudas sobre si imponer este botón como modificación para autos usados o si vender un kit para agregarles el botón a los vehículos que no lo tienen de fábrica. Pero la verdad es que es casi imposible, impracticable. No va a haber retroactividad”.
Esto genera movimiento en las aseguradoras, que tienen un argumento más para subir el valor de los seguros en los vehículos que no tengan botón. Según el consultor, la diferencia entre los que tienen botón y los que no, para el precio del seguro, se ubicará entre un 3% y un 5% sobre el valor del auto.
Para los diseñadores, es todo un desafío incorporar el botón en los tableros. “Va a llevar algo más de tiempo por ese aspecto. Los fabricantes están presentando modelos y las autoridades también están aprendiendo cómo se va a implementar”, comentó Damiano. Mientras algunos ponen el botón en un lugar de difícil acceso para que no se active accidentalmente, otros optaron por incorporarle una tapa. “Ahora están discutiendo si esa tapa debe estar señalizada. Les están pidiendo una luz LED en la tapa, con una batería propia, para que funcione incluso después de un impacto”, remarcó.
Sobre cómo puede repercutir en los costos de producción, Damiano anticipó: “A Tesla le puede costar no menos de US$30 por unidad incorporarlo, que es mucha plata en el costo de fabricación de un auto y que en algunos casos podría llegar a US$50”.
Con el tiempo, la medida se transformaría en un estándar en otros mercados. “Si bien la norma es de 2021, lo que estamos viendo ahora es la entrada en vigencia de una actualización que se hizo el año pasado. En Europa ya se hablaba bastante de esto el año pasado, porque hay presiones desde distintos sectores. Están trabajando sobre esto, pero la duda es en qué fecha se va a implementar como requisito”, agregó.
El mercado local no cuenta, por el momento, con una exigencia específica que obligue a los vehículos eléctricos a incorporar un botón físico para desconectar el sistema de alta tensión en caso de accidente. Por eso, mientras esa obligación avance en China para los nuevos procesos de homologación, es probable que parte de los modelos eléctricos que sigan llegando al país todavía no cuenten con ese dispositivo, al menos durante una etapa de transición.
La presencia de vehículos provenientes de China aumentó con fuerza en la Argentina, impulsada en parte por el cupo anual de 50.000 unidades electrificadas que pueden ingresar sin pagar arancel extrazona. En lo que va del año se patentaron 3011 vehículos eléctricos, un crecimiento interanual del 760%, según cifras de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (Acara). De todos modos, el segmento todavía representa apenas el 1,2% de los patentamientos acumulados del año.
