La principal criptomoneda del mercado cayó hasta los US$ 59.000, arrastrando a Ethereum, XRP, Dogecoin y otras divisas digitales. Analistas atribuyen el retroceso a factores macroeconómicos y técnicos.
El mercado de criptomonedas experimentó una jornada de pérdidas significativas. Bitcoin llegó a cotizar en torno a los US$ 59.000, su valor más bajo desde 2024, en un contexto de tasas de interés elevadas en Estados Unidos y menor apetito por activos de riesgo.
La caída de Bitcoin afectó al resto del mercado. Ethereum retrocedió un 4,6% y se ubicó alrededor de los US$ 1.550. XRP, Tron, Dogecoin, Stellar, Chainlink y Cardano también registraron bajas. Solana fue la excepción, con un avance superior al 1%.
El retroceso ocurrió luego de que la Reserva Federal adoptara un tono restrictivo en su última reunión, lo que reforzó expectativas de que las tasas de interés se mantendrán elevadas por más tiempo. Ese escenario suele reducir el atractivo de activos considerados riesgosos, como las criptomonedas.
Gastón Lentini, asesor financiero y fundador de Doctor de tus Finanzas, declaró a PERFIL: “Cuando hablamos de Bitcoin tenemos que empezar por recordar que es un activo que no tiene valor por sí mismo. Su precio no surge de un negocio o de un flujo de ingresos, sino, en buena medida, de la confianza que los inversores depositan en él”. Según Lentini, el movimiento responde a factores como el renovado interés por el sector de semiconductores, la salida a bolsa de SpaceX y el reposicionamiento de inversores que redujeron exposición a la espera del próximo ciclo vinculado al halving.
Mariquena Otermin, CMO de Bitwage by Paystand, afirmó que “la reciente corrección en el precio de Bitcoin responde a una combinación de factores técnicos y macroeconómicos bien definidos. Tras alcanzar máximos importantes impulsados por la consolidación institucional de los ETF y la liquidez corporativa, el mercado entró en una fase de toma de ganancias y liquidación de posiciones sobreapalancadas”. Otermin agregó que “las expectativas sobre las tasas de interés de la Reserva Federal y las tensiones geopolíticas están desviando temporalmente el capital hacia activos tradicionales de menor riesgo”.
Rodrigo Durán Guzmán, director de Comunicaciones de Notbank by CryptoMarket, sostuvo que “la caída del precio de Bitcoin responde principalmente a un aumento de la aversión al riesgo en los mercados financieros globales. Cuando existe incertidumbre económica o geopolítica, muchos inversores optan por reducir su exposición a activos más volátiles, como las criptomonedas”.
Lentini destacó que la criptomoneda “tiene ciclos” y que actualmente atraviesa una etapa correctiva tras alcanzar un máximo cercano a los US$ 126.000 el año pasado. “Esta corrección incluso podría extenderse hasta la zona de los US$ 48.000”, señaló. El analista recordó que durante la pandemia Bitcoin pasó de unos US$ 3.000 a más de US$ 65.000 antes de corregir a US$ 30.000. Luego, tras un máximo de US$ 70.000 en 2021, cayó a US$ 16.000 para luego subir a US$ 126.000 en 2024. “Si hacemos cuentas rápidas, que hoy valga unos US$ 60.000 implica una corrección cercana al 50%, algo que no está fuera de lo común en el mundo de las criptomonedas”, afirmó.
Otermin estimó que en el corto plazo podrían darse “unos días más de lateralización o volatilidad mientras el precio busca un piso firme de soporte técnico”, aunque destacó que “los fundamentos de largo plazo siguen intactos”. Guzmán sostuvo que “es probable que la volatilidad continúe” y que “es importante distinguir una corrección de un cambio de tendencia”, ya que históricamente Bitcoin atravesó episodios de fuerte volatilidad antes de retomar su recorrido alcista.
