El abandono de perros en la ciudad de Córdoba continúa en aumento. Especialistas señalan que la mayoría de los animales callejeros fueron abandonados por sus dueños y no nacieron en la vía pública.
El abandono de perros en la ciudad de Córdoba continúa en aumento y preocupa tanto a organizaciones proteccionistas como a profesionales veterinarios. Aunque no existe un número oficial de animales que viven en la calle, especialistas coinciden en que el fenómeno cambió en los últimos años: hoy la gran mayoría de los perros callejeros no nació en esa condición, sino que fue abandonada por sus propios dueños.
Marcela Paredes, integrante de la organización Cani Jelp, afirmó que la situación se agravó durante el último tiempo. “Es cada vez peor y más impresionante el nivel de abandonos que tenemos en la ciudad de Córdoba. La gente está viviendo una crisis muy complicada y eso obviamente se ve reflejado también en el abandono animal”, declaró. Según detalló, la organización recibe entre 25 y 30 animales por mes.
Por su parte, la médica veterinaria Natalia Elstner, del Colegio Médico Veterinario de Córdoba, explicó que es prácticamente imposible determinar cuántos perros callejeros hay en la provincia debido a la falta de registros oficiales. “Es un dato muy difícil y que nunca va a ser certero, porque justamente el perro callejero no tiene un registro y tampoco existe un seguimiento de los animales que se castran”, sostuvo.
La profesional remarcó que muchas veces los animales que se consideran “callejeros” en realidad tienen propietarios que los dejan circular libremente durante el día. “Hay mucha gente que suelta el perro para que haga la vueltita y después vuelva. Ese perro tiene dueño, pero es un dueño irresponsable”, explicó.
Uno de los cambios más importantes que detectan los especialistas es el origen de los animales que terminan viviendo en la vía pública. “Hoy por hoy casi no existe el perro que nace en la calle. Hace algunos años sí pasaba, pero ahora prácticamente todos tuvieron un dueño que los abandonó”, aseguró Elstner.
La veterinaria consideró que el incremento de rescates también puede generar una falsa sensación de que abandonar un animal no tiene consecuencias. “La gente sabe que deja un perro en la calle y alguien lo va a rescatar o se va a hacer cargo. Eso también termina fomentando la irresponsabilidad”, advirtió.
Elstner afirmó que el abandono ya no afecta únicamente a perros mestizos. Según explicó, cada vez aparecen más animales de raza que son descartados cuando requieren mayores cuidados o dejan de responder a las expectativas de sus dueños. “Hay muchos Shar Pei abandonados. Los compran porque son lindos cuando son cachorros, pero después aparecen problemas de piel o de comportamiento y terminan dejándolos en la calle”, señaló.
Desde Cani Jelp señalaron que la mayoría de los perros que llegan al refugio presentan enfermedades avanzadas o situaciones extremas de maltrato, por lo que deben priorizar los casos más urgentes debido a la falta de espacio. “Intentamos recibir a los que más necesitan ayuda. Es muy poco probable que ingrese un animal en buen estado porque esos los asistimos en el barrio, los castramos y los dejamos donde están”, explicó Paredes.
Entre las enfermedades más frecuentes aparecen los hemoparásitos, infecciones transmitidas por garrapatas que afectan la sangre de los perros y que, según indicó, están presentes en gran parte de los animales rescatados.
Ambas coincidieron en que las campañas de castración son necesarias, pero insuficientes si no están acompañadas por otras medidas. Elstner explicó que actualmente la mayoría de los municipios cuenta con programas de castración, aunque advirtió que falta un seguimiento posterior de los animales y un registro que permita planificar políticas públicas. “La castración sola hoy no alcanza. Tenemos que saber qué pasa con ese perro después, porque puede transmitir enfermedades, provocar accidentes o seguir viviendo en la calle”, afirmó.
Finalmente, Paredes pidió un mayor compromiso de la sociedad. “Los animales de la calle no tienen voz. Es importante que la gente se involucre. Si no pueden adoptar, pueden colaborar de otras formas. Toda ayuda suma”, concluyó.
