Un siniestro vial ocurrido este sábado en la ruta provincial 6, a la altura del municipio bonaerense de San Vicente, dejó como saldo cuatro fallecidos, entre ellos una madre, dos de sus hijos y la abuela de los menores. El conductor del vehículo que impactó por detrás fue detenido.
Un siniestro vial ocurrido este sábado en la ruta provincial 6, a la altura del municipio bonaerense de San Vicente, tuvo como víctimas a integrantes de una misma familia y a un hombre que se movilizaban en un único rodado. Por el hecho, fallecieron una madre, dos de sus tres hijos y la abuela de los menores.
Según informaron fuentes judiciales, la conductora del Peugeot 207 blanco colisionado por detrás por una Volkswagen Amarok gris se llamaba Serafina Benítez, de 31 años. Como acompañante viajaba su madre, Ninfa Cabaña. Con ellas viajaba Juan Aníbal López Rodríguez, de 29 años, vecino del barrio El Roble de la localidad de Guernica, donde todos residían.
En el rodado chocado también viajaban dos menores de edad, una niña de 7 años y un bebé de dos meses. El accidente ocurrió cerca de las 18 del sábado, en sentido hacia Cañuelas, en el momento en que la familia había salido a la ruta para buscar atención médica para el bebé. En la casa familiar quedó a la espera un menor de 11 años.
“En el Hospital Cecilia Grierson de Guernica no había pediatra de guardia, entonces se fueron para Cañuelas. El vecino los acompañaba porque conocía el camino”, declaró al diario LA NACION Nidia Báez, vecina de las víctimas. “Desde la municipalidad de Presidente Perón dicen que es responsabilidad del gobierno bonaerense y la Provincia le echa la culpa a la intendencia”, agregó.
Por el homicidio culposo, las autoridades judiciales ordenaron la detención del conductor de la Amarok, un joven estudiante universitario de 28 años, vecino de Quilmes, identificado como Leandro Panetta. Tras el choque, el hombre sufrió politraumatismos y fue trasladado bajo custodia policial a un hospital de la zona.
Micaela Cramer, testigo del choque, declaró a TN que viajaba con su marido y sus dos hijos cuando, segundos antes del impacto, el joven con la Amarok los pasó “a unos 180 kilómetros por hora”. Cramer y su familia fueron los primeros en llegar a la escena y dieron aviso al servicio de emergencias. “Cuando me acerqué, ya se veía que no había nadie con vida”, afirmó. “Prendí la linterna del celular y ahí me di cuenta de que había un bebé”, agregó. Con la ayuda de un bombero de civil intentaron salvar al bebé, que “todavía estaba vivo”, pero falleció minutos después en el hospital de San Vicente.
Cramer sostuvo que el conductor de la Amarok “salió caminando, miraba los autos y se agarraba la cabeza. Repetía: ‘No, mirá lo que hice’”. La investigación quedó a cargo de la UFIJ N.º 1 descentralizada de San Vicente. La causa fue caratulada como homicidio culposo.
