Bruce, un loro kea de Nueva Zelanda, logró el estatus de macho dominante en su grupo pese a haber perdido la parte superior del pico, según un estudio publicado en Current Biology.
Un loro kea llamado Bruce, que vive en la Reserva de Vida Silvestre de Willowbank, en Christchurch, Nueva Zelanda, se convirtió en el primer animal con una discapacidad física en alcanzar y mantener el estatus de macho alfa dentro de su propio grupo sin aliados ni ayuda externa. El hallazgo fue publicado en la revista Current Biology por investigadores de la Universidad de Canterbury y la Universitat Autònoma de Barcelona.
Los keas son loros nativos de Nueva Zelanda. En combates de dominancia, suelen morderse entre ellos con sus picos, principalmente en el cuello. Bruce perdió toda la parte superior del suyo, probablemente al quedar atrapado en una trampa para ratas cuando era pequeño. Para compensar, desarrolló una técnica denominada jousting: embestir a sus rivales usando la mandíbula inferior expuesta como si fuera una lanza. En el 73% de los casos, su técnica desplazó al rival de inmediato. De todos los encuentros entre machos registrados, Bruce participó en 36 y ganó todos. En total, dominó 162 interacciones macho a macho observadas.
La dominancia en animales no se mide únicamente por quién gana las peleas. Bruce tenía acceso prioritario a las estaciones de alimentación y presentó los niveles más bajos de corticosterona (la hormona del estrés) entre todos los individuos del grupo. El investigador principal Alexander Grabham señaló que los hallazgos plantean una pregunta sobre el bienestar animal: si un individuo con discapacidad puede innovar hasta alcanzar el éxito, las intervenciones bien intencionadas como las prótesis no siempre mejoran su calidad de vida. En 2021, cuando Bruce se hizo conocido por usar piedras como herramienta de acicalamiento, varios especialistas habían discutido la posibilidad de fabricarle una prótesis de pico. El nuevo estudio sugiere que esa opción habría sido, en el mejor de los casos, innecesaria.
La investigación tiene implicaciones que van más allá de la ornitología. Los autores sostienen que su caso apoya la idea de que la discapacidad ofrece una lente natural para estudiar la flexibilidad conductual y la resiliencia en animales, y cuestiona si la asistencia protésica para individuos con discapacidades físicas siempre mejorará su bienestar. La bióloga Amalia Bastos, de la Universidad de Auckland, que trabaja con keas pero no participó en el estudio, afirmó que el resultado la sorprendió. Los modelos teóricos de competencia animal predicen que quien llega a los combates en desventaja física sistemáticamente pierde. Bruce invirtió esa predicción.
