El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que “no hay apuro” por cerrar un acuerdo con Irán y ordenó a sus negociadores no precipitarse. El bloqueo sobre el estrecho de Ormuz se mantendrá hasta que se alcance y firme un pacto.
WASHINGTON.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este domingo que “no hay apuro” por cerrar un acuerdo con Irán y ordenó a sus negociadores que no se precipiten. Así lo indicó en un mensaje publicado en Truth Social, donde escribió: “Las negociaciones avanzan de manera ordenada y constructiva, y le indiqué a mis representantes que no se apresuren a cerrar un acuerdo”. Trump agregó que la relación entre Washington y Teherán se volvió “mucho más profesional y productiva”, aunque advirtió que “ambas partes deben tomarse su tiempo y hacerlo bien. ¡No puede haber errores!”.
Las declaraciones contrastaron con el optimismo que el propio Trump había expresado el sábado, cuando afirmó que Washington e Irán habían “negociado en gran medida” un memorando de entendimiento que podría derivar en un acuerdo de paz y en la reapertura del estrecho de Ormuz. Trump reiteró que el bloqueo estadounidense sobre los puertos y buques iraníes “seguirá en pleno vigor y efecto hasta que se alcance, certifique y firme un acuerdo”. Desde hace más de un mes, Estados Unidos mantiene restricciones marítimas sobre Irán tras la escalada bélica iniciada el 28 de febrero.
Trump sostuvo que el objetivo central de la ofensiva fue impedir que Irán obtenga armas nucleares. “Irán debe comprender que no puede desarrollar ni adquirir armas o bombas nucleares”, afirmó. Fuentes regionales señalaron que Washington y Teherán están cerca de alcanzar un entendimiento que incluiría la reapertura gradual del estrecho de Ormuz, el levantamiento parcial del bloqueo económico y compromisos iraníes respecto a sus reservas de uranio altamente enriquecido. Sin embargo, no está claro si el acuerdo en discusión corresponde a un memorando preliminar o a un pacto integral.
Las negociaciones permanecen trabadas en varios puntos. Irán exige el levantamiento de sanciones económicas y la liberación de ingresos petroleros congelados. Estados Unidos reclama garantías verificables de que Teherán no avanzará hacia la fabricación de armamento nuclear. Según funcionarios regionales, el borrador del acuerdo contempla que Irán renuncie a sus reservas de uranio enriquecido al 60% de pureza. De acuerdo con el Organismo Internacional de Energía Atómica, Teherán posee actualmente 440,9 kilogramos de ese material. Un funcionario indicó que el mecanismo para deshacerse de ese uranio sería discutido durante 60 días; parte del material podría ser diluido y otra parte enviada a un tercer país. Rusia ya se ofreció para recibirlo.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, afirmó durante una visita a India que se registraron “avances significativos, aunque no definitivos”. Según explicó, la “primera etapa” del eventual acuerdo sería la reapertura total del estrecho de Ormuz. “La segunda es que Irán debe entablar negociaciones serias sobre tres temas: su promesa de no poseer nunca armas nucleares, restricciones a largo plazo sobre sus capacidades de enriquecimiento y qué hacer con el uranio altamente enriquecido”, declaró Rubio en una entrevista con India Today.
El presidente iraní Masoud Pezeshkian aseguró que Teherán está dispuesto “a garantizar al mundo” que no busca desarrollar armas nucleares. La embajada iraní en India respondió a las declaraciones de Rubio recordando que el país considera “inalienable” su derecho al desarrollo de tecnología nuclear con fines pacíficos. La agencia iraní Tasnim informó que aún existen desacuerdos sobre “una o dos cláusulas” del memorando en discusión. Según la publicación, no habrá acuerdo definitivo si Washington continúa “creando obstáculos”.
Un asesor militar del líder supremo iraní, el ayatollah Mojtaba Khamenei, afirmó que Teherán mantiene el “derecho legal” de administrar el estrecho de Ormuz, aunque no aclaró si eso implicaría continuar controlando qué buques pueden atravesarlo. El eventual acuerdo es seguido con atención por los mercados internacionales debido al impacto del conflicto sobre la energía y el comercio mundial. El cierre de facto del estrecho provocó una suba en los precios del petróleo, el gas, los fertilizantes y los alimentos.
El director de la Compañía Nacional de Petróleo de Abu Dhabi estimó que la normalización total del tránsito marítimo podría tardar meses y que el flujo completo de embarcaciones no se recuperaría antes de 2027. La Guardia Revolucionaria iraní informó que 33 buques atravesaron el estrecho durante las últimas 24 horas tras recibir autorización de Teherán, muy por debajo de los aproximadamente 140 barcos diarios que circulaban antes del conflicto.
El acuerdo en negociación también tendría implicancias regionales. Según funcionarios citados por la agencia AP, el borrador incluiría un compromiso para avanzar hacia el fin de las hostilidades entre Israel y Hezbollah en el Líbano. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, reveló que mantuvo una conversación telefónica con Trump sobre el posible acuerdo y sostuvo que ambos coincidieron en que cualquier entendimiento “debe eliminar el peligro nuclear”. Netanyahu escribió en redes sociales: “Eso significa desmantelar las instalaciones iraníes de enriquecimiento nuclear y retirar el material enriquecido de su territorio”. También afirmó que Trump reafirmó “el derecho de Israel a defenderse en todos los frentes, incluido el Líbano”.
El líder de Hezbollah, Naim Qasem, expresó su esperanza de que el acuerdo incluya “un cese total de las hostilidades” en el Líbano, pero rechazó cualquier posibilidad de desarme del grupo chiita. “El desarme equivale a la aniquilación y no podemos aceptarlo”, afirmó Qasem en un discurso televisado. También instó al gobierno libanés a abandonar las negociaciones con Israel, al considerar que benefician únicamente a Tel Aviv.
Agencias AP, AFP y Reuters
