La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) confirmó que no aprobará el proyecto ‘Perfect Day’ de Royal Caribbean, un parque acuático de más de 260 acres en la Costa Maya de Quintana Roo, que amenazaba manglares y arrecifes de coral.
El martes 19 de mayo, la titular de la Semarnat, Alicia Bárcena, declaró: “No se va a aprobar el proyecto ‘Perfect Day’ de Royal Caribbean. Sabemos que la empresa está buscando también desistirse de este proyecto, pero nosotros, como Semarnat, no lo va a aprobar”.
La presidenta Claudia Sheinbaum ya había anticipado en conferencia matutina que el gobierno no respaldaría la iniciativa.
Más de 3,7 millones de personas firmaron una petición para frenar el desarrollo, alertando sobre riesgos para manglares protegidos, arrecifes de coral, zonas de anidación de tortugas marinas y ecosistemas costeros. Greenpeace México y la organización Defendiendo el Derecho a un Medio Ambiente Sano cuestionaron la Manifestación de Impacto Ambiental presentada por la empresa.
El emplazamiento elegido por Royal Caribbean colinda con el Sistema Arrecifal Mesoamericano, la segunda barrera de coral más extensa del planeta. Los manglares de Mahahual forman parte de esa red ecológica: son una franja de árboles y arbustos adaptados a zonas donde el agua dulce se mezcla con la salada, en el extremo sur de Quintana Roo. Sus raíces actúan como barrera ante huracanes y tormentas, reducen la erosión costera y capturan sedimentos antes de que lleguen al mar abierto, lo que protege directamente los arrecifes y los pastos marinos.
En Mahahual coexisten cinco variedades de manglar: manglar enano, ribereño, de franja, de cuenca y de isla. Las especies dominantes son el mangle rojo y el mangle blanco. El ecosistema alberga especies protegidas como el ocelote y sirve de zona de anidación para tortugas marinas.
Entre las vías para preservar los manglares se mencionan: reforzar la protección legal contra la deforestación, restaurar áreas degradadas con especies nativas, monitorear la calidad del agua y la cobertura vegetal, educar ambientalmente a habitantes y visitantes, y promover un turismo responsable con acceso limitado en zonas sensibles. La coordinación entre autoridades federales, estatales y organizaciones civiles completa la estrategia propuesta por especialistas y ONG.
