Argentina posee vastos recursos de litio y cobre, clave para la transición energética y la IA, pero la falta de energía e infraestructura digital limita su potencial de desarrollo.
Argentina se encuentra ante una oportunidad estratégica para redefinir su rol en la economía global gracias a sus reservas de minerales críticos como el litio y el cobre. Estos recursos son esenciales para la transición energética y el desarrollo de la inteligencia artificial (IA) a escala mundial. Sin embargo, la concreción de este potencial choca con un obstáculo estructural: la insuficiencia de potencia eléctrica y la falta de infraestructura digital de baja latencia.
La cartera de proyectos de cobre representa una posible inversión de entre 20.000 y 25.000 millones de dólares hasta 2030. En tanto, la producción de litio podría superar las 250.000 toneladas anuales hacia 2027-2028, asegurando el suministro para baterías y almacenamiento energético. No obstante, expertos advierten que sin una red eléctrica robusta y centros de datos adecuados, el país corre el riesgo de quedar relegado a exportador de materia prima.
Durante la mesa redonda “Los cimientos de la IA”, organizada por Insight-LAC en Buenos Aires, la exsecretaria de Minería María Fernanda Ávila señaló que “la minería es el componente físico sin el cual la infraestructura de IA simplemente no existe”. Por su parte, Guillermo Wichmann, de Nokia, destacó la paradoja de que la oportunidad mineral se vuelve inútil sin una red digital de soporte con baja latencia y alta capacidad de transporte de datos.
El consumo energético es el factor limitante: un centro de datos de IA consume entre 3 y 5 veces más energía que uno tradicional. La infraestructura regional actual de centros de datos, estimada en apenas 2 GW de capacidad total, es insuficiente para la próxima generación de sistemas de inteligencia artificial. La soberanía tecnológica del país dependerá de su capacidad real de generación, transporte y distribución eléctrica.
