Un antiguo convento en Villa Devoto, Buenos Aires, fue adquirido por una desarrolladora para transformarlo en viviendas de alta gama. Conocé los precios y detalles del proyecto.
“La París de Latinoamérica” es uno de los tantos apodos que recibe la ciudad de Buenos Aires. Gracias a su arquitectura con influencias francesas, españolas e italianas, el centro porteño suele ser comparado con las principales capitales europeas. Sin embargo, la mezcla de lo extranjero con lo autóctono y de lo tradicional con lo moderno es lo que hace realmente interesante a la urbe.
Uno de los barrios en los que se aprecia este fenómeno es Villa Devoto. Ubicado al noroeste de CABA, y conocido como el “Jardín de la Ciudad” por sus plazas y calles arboladas, combina antiguas casas residenciales con viviendas modernas y edificios de poca altura. “El corazón del barrio todavía alberga impronta colonial, mansiones de estilo inglés y edificios de estilo ecléctico”, ejemplificó Martín Pinus, fundador y director de la inmobiliaria homónima.
Este aspecto arquitectónico diferencial, sumado a su variada y “vanguardista” oferta culinaria —con restaurantes como Mecha, Casa Lucca o Betular Pâtisserie—, su impronta cultural —con el Paseo de las Artes— y sus amplias zonas verdes, es lo que posicionó al barrio como uno de los más “cools” del mundo en el ranking elaborado por la revista Time Out.
Su creciente popularidad se refleja también en los valores inmobiliarios. Devoto ocupa el décimo puesto en el ranking de los barrios con las propiedades más caras de Ciudad. El metro cuadrado cotiza a US$2752/m², el mismo valor que Recoleta, pero por debajo de Puerto Madero, con US$6148/m²; Núñez, US$3403/m²; y Palermo, US$3390/m². Y por arriba de Villa Crespo US$2538/m² y Caballito US$2449/m², según el último índice de Zonaprop.
“Hay una tendencia hacia la revalorización en la zona, con la presencia de un polo gastronómico alrededor de la Plaza Arenales y proyectos residenciales”, comenta Pinus, e indica que hay expectativas crecientes en el sector inmobiliario por el cierre definitivo de la cárcel y las mejoras que eso pueda traer.
Los desarrolladores coinciden en que Devoto es un barrio que crece bien, respetando la historia y su idiosincrasia. “Combinando sus casas amplias con una nueva infraestructura de servicios y negocios, principalmente alrededor de la plaza Arenales, la zona más cara donde el m² de las nuevas edificaciones no baja de los US$4000/m²”, explica Martín Piantoni, CEO de Alton Desarrollos y aclara que el barrio no se circunscribe a la plaza y sus cercanías. “Crece por el bulevar Chivilcoy y un poco más donde las nuevas construcciones de edificios bajos de hasta siete pisos le dan una nueva impronta de modernidad y tecnología manteniendo y respetando la sobriedad y calidad de las construcciones que identificaron e hicieron único al barrio”.
El empresario da ejemplos concretos y afirma que en Chivilcoy 2300 se pueden encontrar departamentos de calidad con todos los amenities desde US$2650/m². Lo dice con conocimiento de causa: tiene dos emprendimientos con muy buena demanda: uno en Chivilcoy al 2200 y otro en Nogoyá al 4000, en los que el metro cuadrado cotiza a US$2450.
Sebastián Orlandi, CEO de Flamma, desarrolladora inmobiliaria de la zona, remarca la aspiracionalidad del barrio que se produce, sobre todo, con los residentes de los barrios linderos, como Monte Castro, Villa Pueyrredón y Villa del Parque, y también con los periféricos, como Ramos Mejía, Tres de Febrero y Caseros. “La gente quiere vivir acá porque cumple con lo que buscan: densidad poblacional acorde al espacio, mucho verde, plazas, espacios comerciales y buenos colegios”, agrega Orlandi.
Introduce un tema interesante: el barrio concentra dos microzonas que cobraron protagonismo en los últimos años. La primera -y la más demandada- es la que se encuentra en Plaza Arenales, entre las vías de dos líneas de trenes. Dentro de esta demarcación, la calle más popular es Salvador María del Carril. El otro sector, que está incrementando su demanda, es el aledaño al Devoto School, que se extiende desde la calle Navarro hasta Nueva York y desde Segurola hasta Lastra.
Es en este crisol arquitectónico y cultural donde comienzan a producirse resignificaciones cada vez más interesantes. Espacios históricos que actualizan y transforman su función, pero sin renunciar a su esencia. Por caso, un antiguo convento, ubicado en la calle Pareja al 3600, a dos cuadras de la Plaza Arenales, en el casco antiguo de Devoto, representa un claro ejemplo de este proceso.
El edificio fue adquirido en 1897 por la congregación religiosa Hijas de Nuestra Señora de la Misericordia y durante 120 años alojó generaciones de monjas entre sus paredes. En el 2017 su finalidad comenzó a tambalear y el esplendor de sus épocas doradas se alejó cada vez más. “Estaba prácticamente en desuso, dados los altos costos de mantenimiento que suponía”, indica Pinus, y agrega que durante los últimos años el convento funcionaba como geriátrico y enfermería de las pocas hermanas que continuaban viviendo allí.
Por esta situación, las religiosas pusieron en venta la parcela histórica de 3000 metros cuadrados. El proyecto de reconversión incluye departamentos de lujo cuyos precios arrancan en aproximadamente USD 200.000, con unidades de uno, dos y tres ambientes, y amenities como pileta, gimnasio y espacios verdes comunes.
