El diputado nacional Martín Ardohaín analizó la modificación de la norma, asegurando que busca habilitar la minería en zonas sin riesgo ambiental y que la confusión entre “protección y prohibición” frenó el desarrollo.
El diputado nacional y presidente de la Comisión de Agricultura, Martín Ardohaín, se refirió a la reciente modificación de la Ley de Glaciares, una medida que reavivó la tensión política y abrió un nuevo frente judicial en el país. En declaraciones a Canal E, el legislador afirmó que “el gobernador judicializa todo” y cuestionó el impacto de estas decisiones para la región pampeana.
Ardohaín enmarcó el conflicto en una disputa histórica por los recursos hídricos, en particular en relación con el río Atuel. Frente a las críticas que señalan un posible retroceso ambiental, el diputado sostuvo que el objetivo de la reforma “no es desproteger los glaciares, ni poner en riesgo el agua, ni el ambiente”. Explicó que la iniciativa busca “dar la posibilidad en Argentina de hacer lo que hicieron los países limítrofes, de poder explorar áreas que no pongan en riesgo el ambiente, ni el agua, ni los glaciares”.
En su análisis, Ardohaín destacó una confusión conceptual en el debate público: “En Argentina se toma protección como prohibición y ahí fue lo que nos generó perder el tren del desarrollo”. Asimismo, defendió el rol de las provincias en la toma de decisiones, criticando posturas centralistas que cuestionan su autonomía. “Se le está dando una responsabilidad y una posibilidad de desarrollo a muchas provincias que no tienen turismo o no tienen la pampa húmeda”, concluyó.
