Más de 30 fórmulas presidenciales compiten este domingo en un contexto de volatilidad institucional tras la salida anticipada del expresidente José Jerí. Los analistas proyectan una segunda vuelta para junio.
Perú celebra este domingo 12 de abril una jornada electoral decisiva para elegir un nuevo presidente y renovar el Congreso, en un proceso marcado por la inestabilidad política tras la destitución de José Jerí, quien gobernó apenas cuatro meses.
La oferta electoral es una de las más amplias de la historia reciente de América Latina, con más de 30 fórmulas presidenciales en competencia. Además del primer mandatario, los ciudadanos eligen senadores, diputados y representantes ante el Parlamento Andino.
Los sondeos previos indican una profunda fragmentación del voto, lo que hace muy probable un balotaje. La ley electoral peruana establece que si ningún candidato supera el 50% de los votos válidos, se realizará una segunda vuelta el 7 de junio.
El clima social está signado por el escepticismo, con una intención de voto en blanco, nulo o indeciso que supera el 35% del padrón, según encuestas. La inseguridad y los casos de corrupción son las principales preocupaciones de la ciudadanía.
Los centros de votación operan con estrictas medidas de seguridad. El resultado definirá si el país tendrá un presidente electo en primera vuelta o si el proceso se extenderá hasta junio, iniciando una fase de negociaciones para asegurar la gobernabilidad a partir del 28 de julio.
