El representante republicano Mario Díaz-Balart se refirió a la situación en la isla y no descartó una eventual intervención militar, aunque aclaró que la decisión final recae en el presidente de Estados Unidos.
El debate sobre la política exterior de Estados Unidos hacia Cuba volvió a cobrar intensidad tras las declaraciones del congresista republicano por Florida, Mario Díaz-Balart, quien dejó abierta la posibilidad de una acción militar contra la isla. En un contexto de tensiones diplomáticas y presión política desde Washington, sus palabras reavivan la discusión sobre el futuro del régimen cubano.
En una entrevista televisiva con Telemundo, Díaz-Balart se mostró categórico al analizar la situación actual de Cuba y el impacto de la política estadounidense. El legislador aseguró estar convencido de que el gobierno cubano no logrará sostenerse frente al panorama político en Washington, especialmente ante un posible regreso de Donald Trump al poder.
Según el congresista, las estrategias del régimen no han cambiado en décadas y continúan intentando obtener concesiones internacionales sin éxito. Afirmó que la actual administración Trump no otorgará legitimidad ni beneficios económicos a La Habana, sino que incrementará la presión política y económica.
Al ser consultado específicamente si respaldaría una eventual intervención militar de Estados Unidos, Díaz-Balart evitó una afirmación categórica, recordando que esa facultad corresponde exclusivamente al presidente. Sin embargo, expresó: “La eliminación de esa dictadura es esencial para la seguridad nacional de Estados Unidos”. Añadió que cualquier acción debería intentar minimizar las víctimas civiles y responsabilizó a los gobiernos autoritarios por la violencia en la región.
En el plano político interno estadounidense, el congresista apuntó contra el Partido Demócrata, especialmente tras la visita de legisladores de esa fuerza a Cuba, donde se reunieron con el presidente Miguel Díaz-Canel. Díaz-Balart consideró que el liderazgo actual del Partido Demócrata en Washington se alejó de los principios que lo caracterizaban décadas atrás, un giro ideológico que, a su juicio, genera preocupación.
Durante la entrevista, el legislador también relativizó el rol de Díaz-Canel, al describirlo como un “burócrata de turno” sin control real del poder, y sostuvo que la estructura de mando en Cuba sigue concentrada en figuras históricas como Raúl Castro y su entorno.
