La multinacional tecnológica Oracle comunicó por correo electrónico la desvinculación de entre 20.000 y 30.000 trabajadores, aproximadamente el 18% de su plantilla mundial, como parte de un plan para liberar capital destinado a inversiones en infraestructura de inteligencia artificial.
Oracle confirmó una masiva ronda de despidos que afecta a entre 20.000 y 30.000 empleados a nivel global, según informaron medios especializados. La notificación se realizó por correo electrónico el pasado 31 de marzo, con efecto inmediato, sin previo aviso personal y sin posibilidad de que los trabajadores accedieran nuevamente a los sistemas corporativos.
La medida forma parte de una reestructuración empresarial que, según la compañía, busca liberar hasta 10.000 millones de dólares para financiar una expansión agresiva en infraestructura de inteligencia artificial (IA). Esta inversión, que requeriría unos 156.000 millones de dólares, se enfoca en el desarrollo de Oracle Cloud Infrastructure.
Los despidos impactaron en divisiones enteras como Revenue and Health Sciences (RHS) y SaaS and Virtual Operations Services (SVOS), con algunas áreas experimentando reducciones superiores al 30%. Empleados en países como Estados Unidos, India, Canadá, México y Uruguay se vieron afectados.
En documentos presentados ante la Comisión del Mercado de Valores de Estados Unidos (SEC), Oracle había anticipado un plan de reestructuración de 2.100 millones de dólares. De este monto, cerca de 982 millones se destinaron a indemnizaciones por despidos en los primeros nueve meses del año fiscal, y aproximadamente 1.100 millones financiarán las compensaciones de esta última oleada.
Pese a reportar un incremento del 95% en su ingreso neto en el último trimestre y un crecimiento del 433% en sus obligaciones de rendimiento restantes (un indicador de ingresos futuros), la acción de Oracle ha caído un 25% en lo que va de 2026. Analistas atribuyen esta baja a la preocupación del mercado por el elevado volumen de deuda que la empresa necesitará para financiar su estrategia en IA.
Los ejecutivos Mike Sicilia y Clay Magouyrk, quienes asumieron la dirección tras la salida de Safra Catz, defendieron la estrategia ante los inversores, argumentando que la demanda de infraestructura para IA “sigue superando la oferta”.
