El Banco Nación y YPF, bajo control estatal, implementan medidas para influir en el mercado y contener precios, mientras avanza un plan de privatización de activos.
El Banco Nación, bajo la conducción de Darío Wasserman, ha lanzado líneas de crédito para PyMEs y electrodomésticos a tasas menores a las del mercado, en una estrategia para incentivar el consumo y marcar una referencia al sector financiero privado. Esta medida cuenta con el aval del ministro de Economía, Luis Caputo, y del presidente del Banco Central, Santiago Bausili.
En paralelo, YPF, la petrolera estatal, decidió contener el aumento de los precios de los combustibles por debajo de lo que indicaban las proyecciones internacionales, una determinación tomada por su presidente, Horacio Marín.
Ambas empresas públicas operan bajo una regla común: deben ser rentables. El Banco Nación incrementó su participación en el mercado de créditos del 10% al 19.3%, mostrando bajos índices de morosidad.
Por otro lado, el Gobierno avanza con un plan de privatizaciones a cargo de la Secretaría liderada por Diego Chaher, con el objetivo de vender una decena de activos estatales este año. Se espera que estas operaciones generen ingresos para el fisco, destinados en parte al pago de deuda soberana.
Estos movimientos ocurren en un contexto donde la administración busca transmitir mejoras económicas y gestionar las presiones fiscales, utilizando instrumentos estatales dentro de su estrategia general.
