La red de trenes Amtrak conecta Nueva York con cientos de destinos, ofreciendo una alternativa de viaje para explorar paisajes, cultura e historia estadounidense a un ritmo más pausado.
Viajar en tren desde la Moynihan Train Hall de Nueva York se presenta como una opción ideal para quienes buscan escapar de la ciudad sin pasar por un aeropuerto. Con la llegada del otoño boreal, las rutas de Amtrak que parten desde Penn Station ganan protagonismo al ofrecer conexiones a diversos destinos, siendo la preferida de quienes exploran la historia de EE.UU. con un ritmo tranquilo.
Según informó Newsday, las opciones abarcan desde escapadas de pocas horas hasta travesías de más de un día hacia el sur. El tren permite transformar a la Gran Manzana en un punto de partida hacia centros culturales y destinos emblemáticos, evitando el estrés de los vuelos.
Rutas como el Vermonter o el Ethan Allen Express destacan por sus paisajes, pero la red ofrece un listado de experiencias más amplio. Para quienes buscan aire puro y senderismo, la línea Vermonter llega hasta St. Albans en unas ocho horas. Existe la posibilidad de bajar en New Haven para una “peregrinación de la pizza” en locales como Frank Pepe, o seguir hasta Brattleboro para recorrer sus cervecerías artesanales y mercados de granjeros.
Si la preferencia son las vistas al agua, el Ethan Allen Express conecta con Burlington en siete horas y media, donde los atardeceres en el lago Champlain son el evento principal del día en Church Street Marketplace. Para los amantes de la cultura, Pittsfield es el punto en los Berkshires a través de la línea Berkshire Flyer, un servicio estacional muy demandado en verano que se complementa con rutas activas todo el año en el corredor del valle del Hudson. Paradas en Hudson o Poughkeepsie permiten caminar por puentes con historia, como el Walkway Over the Hudson, y visitar locales de antigüedades.
Cruzar la frontera en tren es algo que muchos buscan. La línea Adirondack llega a Montreal en 11 horas. Por otro lado, el Maple Leaf deja a los pasajeros en Toronto tras un viaje de similar duración, con paradas en las cataratas del Niágara y Buffalo. Hacia el oeste, el Pennsylvanian cruza los Apalaches hasta Pittsburgh en nueve horas, una ciudad que hoy destaca por sus museos y muelles frente al río.
Según el reporte, si el objetivo es el calor, el Silver Meteor y el Palmetto bajan hasta las Carolinas, Georgia y Florida. Charleston (Carolina del Sur) puede alcanzarse en un viaje de larga distancia desde Nueva York, con trayectos que rondan las 14 horas. Para los trayectos familiares, el Auto Train permite subir el propio vehículo al tren en Lorton, Virginia, para amanecer en Sanford, Florida (cerca de Orlando), facilitando el acceso a parques temáticos o las playas de Miami.
