El menor de 15 años habría tomado la escopeta de su abuelo un día antes del ataque. La Justicia avanza en la pesquisa mientras se analizan medidas de contención para el adolescente, no punible por la ley actual.
SANTA FE.- La investigación por el tiroteo ocurrido en la Escuela N° 40 de San Cristóbal, que resultó en la muerte de un estudiante de 13 años y dos heridos graves, avanza en dos ejes principales: la mecánica del hecho y las medidas de contención para el autor, un menor de 15 años.
Según fuentes de la causa, el adolescente, identificado como Gino, se habría apropiado de la escopeta utilizada en la casa de su abuelo un día antes del ataque. Héctor, el abuelo materno, declaró que el arma le fue robada horas antes de la tragedia y realizó la denuncia correspondiente tras conocerse la noticia. El hombre, que vive en un campo de San Javier, afirmó que nunca llevó a su nieto a cazar con esa escopeta de calibre 12/70.
Para los investigadores, este dato es un elemento adicional para analizar la posible premeditación del acto. Aún se desconoce si el arma estaba registrada en el Renar o formaba parte del denominado stock de “armas grises”.
El fiscal regional Carlos Vottero advirtió que, por el momento, no hay elementos suficientes para confirmar hipótesis como el bullying o la violencia intrafamiliar. Remarcó la necesidad de prudencia y que aspectos como los análisis psicológicos y psiquiátricos requieren más tiempo.
Dado que el adolescente es considerado no punible por la legislación vigente, el proceso no tendrá características penales tradicionales. Se le aplicaron medidas de protección y fue trasladado a un instituto de menores en Santa Fe. En los próximos días tendrá su primera audiencia con la fiscalía.
El abuelo del tirador expresó su profunda tristeza por la muerte de Ian Cabrera Núñez, la víctima fatal, con cuya familia mantiene vínculo. Investigadores también analizan la relación entre las familias para determinar si los disparos fueron al azar o dirigidos.
