La aeronave cayó en una zona residencial de Greenacres, condado de Palm Beach. El secretario de Transporte de Estados Unidos, Sean Duffy, confirmó que las nueve personas a bordo fallecieron. La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte investiga las causas.
Un avión privado se estrelló este domingo en una zona residencial de Greenacres, en el condado de Palm Beach, Florida, y provocó una explosión seguida de un incendio. El secretario de Transporte de Estados Unidos, Sean Duffy, confirmó que las nueve personas que viajaban a bordo murieron.
El accidente ocurrió cerca de las 12.50, hora local, en las inmediaciones de Military Trail y la 10th Avenue North. Tras el impacto, la aeronave derribó cables de alta tensión y los restos provocaron un incendio que destruyó por completo una casa rodante estacionada en el lugar.
“Las nueve personas a bordo del avión murieron”, informó Duffy a través de su cuenta de X. El funcionario calificó el episodio como una tragedia y señaló que la Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés) enviará un equipo al lugar para colaborar con la investigación de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB).
Los equipos de emergencia del condado desplegaron un operativo para controlar las llamas, asegurar el tendido eléctrico y trabajar en la zona del impacto. La oficina del sheriff de Palm Beach dispuso el cierre de Military Trail en ambos sentidos y solicitó a los conductores evitar el área.
La FAA identificó preliminarmente a la aeronave como un Bombardier Learjet 60, con matrícula N722BD. El avión había despegado del Aeropuerto Internacional Austin-Bergstrom, en Texas, y tenía previsto aterrizar en el Aeropuerto de North Eleuthera, en Bahamas.
De acuerdo con los primeros registros, nueve personas viajaban a bordo. La información sobre sus identidades y el estado de los ocupantes debe ser confirmada por las autoridades locales.
Las primeras reconstrucciones indican que la aeronave perdió altura de manera abrupta antes de precipitarse contra el suelo. Algunos registros de seguimiento aéreo señalaron un descenso rápido, aunque no se estableció qué provocó la caída.
En videos difundidos en redes sociales se observa una explosión y una columna de humo negro después del impacto. Las imágenes también muestran los daños ocasionados en el área residencial.
La investigación quedó a cargo de la NTSB, que deberá determinar las circunstancias del accidente y establecer sus posibles causas. La determinación de las causas definitivas puede llevar varios meses. Durante ese proceso, los investigadores deberán analizar los restos de la aeronave, los registros de vuelo y las condiciones en las que se produjo el accidente.
