El excandidato brasileño salió de Brasil hacia Estados Unidos después de que la Justicia le ordenara entregar sus pasaportes. Un abogado mexicano vinculado al trumpismo afirmó en televisión que el presidente argentino estuvo al tanto de la operación. La Casa Rosada no respondió consultas.
Flávio Bolsonaro, excandidato presidencial de Brasil, viajó a Estados Unidos este martes, dos días después de perder el balotaje contra Lula da Silva. La salida se produjo luego de que la Justicia brasileña le ordenara entregar sus pasaportes en el marco de una causa por corrupción.
La primera información sobre el viaje fue publicada por el medio Infobae, que señaló que Bolsonaro había cruzado la frontera hacia Misiones para escapar a Estados Unidos. La Dirección Nacional de Migraciones de Argentina no registró su ingreso al país, según aclaró la Casa Rosada.
Durante la jornada circularon versiones sobre una posible escala en Puerto Iguazú. La empresa Baires Fly había informado a la Aduana y a Migraciones la salida de un avión con matrícula LV-JQW con destino a Estados Unidos, prevista para las 2 de la madrugada del martes, con tres tripulantes y cuatro pasajeros. El vuelo se canceló antes de que se presentara el plan de vuelo y los datos de los pasajeros.
El sitio brasileño Opovo reveló que la Embajada de Argentina en Brasil permaneció abierta durante la noche, en coordinación con el gobierno brasileño, a la espera de una posible solicitud de asilo político que no se concretó.
Hacia la noche, el abogado mexicano Simón Levy, presidente de The Americas Council y vinculado al entorno del expresidente estadounidense Donald Trump, afirmó en una entrevista en A24: «El único que estaba enterado de esto era el presidente Milei. Estuvo en parte de la coordinación de toda esta operación». Levy sostuvo que la llamada «Operación Alba» fue conducida por el Departamento de Estado de Estados Unidos, en particular por Marco Rubio. También declaró que Bolsonaro «se burló de la Policía Federal brasileña haciéndoles saber que Flávio estaba en la frontera de Argentina. Para cuando esa información se estaba dando, Flávio ya estaba volando por el espacio aéreo de Venezuela».
Fuentes consultadas por el medio PERFIL señalaron que el viaje pudo haberse realizado a través de Paraguay o Venezuela, y que Bolsonaro pudo haber reservado varios vuelos privados con distintos destinos para desviar la atención de las autoridades brasileñas.
Una fuente argentina que pidió reserva indicó que, entre la noche del lunes y la mañana del martes, el canciller Pablo Quirno solicitó a la Consejería Legal del Palacio San Martín un informe sobre las regulaciones administrativas para hipotéticos casos de asilo o refugio. El canciller recibió el informe y lo mantuvo en su poder. La misma fuente planteó que Cancillería analizó el escenario del asilo político por orden de Quirno.
PERFIL consultó a la Casa Rosada y a Cancillería para saber si el Gobierno haría declaraciones, pero no obtuvo respuesta.
El vínculo entre Milei y la familia Bolsonaro incluye encuentros públicos. El 4 de octubre, Milei felicitó a Flávio Bolsonaro por las elecciones generales en Brasil y lo describió como un «querido amigo». En junio, Milei recibió a Flávio en la Quinta de Olivos en el marco de una conferencia de la Israel Allies Foundation. En julio, Milei viajó a Brasil para participar de la Convención Nacional del Partido Liberal, donde se proclamó la candidatura presidencial de Bolsonaro. A inicios de octubre, Milei se encontró en Washington con Eduardo Bolsonaro, hermano de Flávio, durante la Hispanic Heritage Gala.
Fuentes de la Casa Blanca confirmaron a agencias internacionales que Estados Unidos otorgó un visado a Bolsonaro y su familia. Según Levy, la «Operación Alba» es parte de la seguridad nacional de Estados Unidos y no un asunto de comercio exterior.
