Un adolescente de 16 años abrió fuego en la escuela primaria Silver Rail de Bend, Oregón, dejando cuatro muertos y dos heridos graves. La policía informó que el atacante había sido alumno de la clase de necesidades especiales del centro. Un civil armado intervino y detuvo al sospechoso.
Un adolescente de 16 años identificado por las autoridades como Griffin J. John II abrió fuego el jueves por la tarde en la escuela primaria Silver Rail de la localidad de Bend, en Oregón, Estados Unidos.
Cuatro personas murieron: tres niños de cinco, ocho y 11 años, y una profesora de 25 años. Otro menor y otro docente resultaron gravemente heridos.
El jefe de la policía de Bend, Mike Krantz, declaró en conferencia de prensa que una tercera maestra intentó arrebatarle el arma al atacante. Luego, Kaylub Giamanco, de 36 años y padre de dos alumnos del centro, intervino. “Él escuchó el tiroteo y vio a la maestra involucrada en un altercado físico con el sospechoso (…) y disparó su arma, impactando al sospechoso varias veces”, explicó Krantz. Giamanco cuenta con permiso para portar armas.
El presidente Donald Trump se refirió al hecho: “Tuvimos a un gran héroe que intervino e hizo lo que había que hacer”, dijo, y añadió: “Es algo terrible, pero gracias a Dios por un hombre que tenía un arma y sabía cómo usarla”.
La Asociación Nacional del Rifle (NRA) también se pronunció en la red X: “El terrible acto de violencia en Oregón es un nuevo recordatorio de la importancia de contar con ciudadanos armados que respeten la ley”. La organización señaló que “cuando comenzó el ataque, un habitante intervino con un arma de fuego para detener al tirador antes de que pudiera causar más daño” y lo calificó como “muestra del heroísmo de los ciudadanos comunes”.
El movimiento March For Our Lives cuestionó la postura de la NRA en X: “La NRA quiere que se centren en cómo terminó el suceso, pero sería mejor concentrarse en cómo empezó: un sistema que permitió que un arma de fuego cayera en manos de una persona de 16 años”. La asociación Giffords, que aboga por un mayor control de armas, declaró en la misma red social: “La crisis de la violencia armada está matando a nuestros hijos. Basta ya”.
El joven autor del tiroteo había sido alumno de la clase de necesidades especiales en la misma escuela donde abrió fuego, según informó la policía. Vecinos del edificio donde vivía con su madre contaron a la AFP que parecía solitario y retraído, y que salía muy poco, siempre acompañado de su progenitora. “Era muy solitario, lo veía siempre de negro, muy serio, encorvado, no decía buenos días o buenas noches, parecía muy retraído”, dijo un vecino que prefirió no identificarse por temor a represalias. El viernes, el apartamento estaba en silencio, con las cortinas del balcón cerradas.
La ciudad de Bend permaneció conmocionada. Las calles estaban vacías y todas las escuelas permanecieron cerradas. “Mi nieto debería estar en clase, con todos sus amigos”, declaró a la AFP Kristen Vanetsky, de 52 años. “Todo el mundo debería estar allí, aprendiendo, divirtiéndose y esperando con ilusión el fin de semana. Pero todo está vacío. No hay nada. Ni siquiera están los pájaros”, añadió.
La Corte Suprema de Estados Unidos, de mayoría conservadora, debatirá en diciembre sobre el derecho de los estados y las autoridades locales a prohibir la posesión de ciertos fusiles semiautomáticos tipo AR-15, una de las armas más populares del país.
