La Fundación Boreal elabora marcos con tapitas recicladas y entrega lentes a personas sin recursos para comprarlos. La iniciativa surgió de sus operativos sanitarios en 11 provincias y ya benefició a 18.542 personas.
La Fundación Boreal transforma tapitas plásticas en marcos de anteojos y entrega lentes gratuitos a personas que tienen dificultades para acceder a una solución visual. La iniciativa surgió a partir de los operativos sanitarios que la organización realiza en distintas provincias argentinas y sumó una planta propia para fabricar los marcos y preparar los cristales. El proyecto combina reciclaje, prevención y atención médica para acercar respuestas a comunidades con necesidades oftalmológicas.
En diálogo con Perfil Córdoba, Mario Koltan, CEO del Grupo Boreal, explicó que la fundación comenzó a recolectar tapitas para colaborar con el Hospital Garrahan y luego encontró una forma de reutilizar ese material en la producción de anteojos. “Cada doce tapitas tenemos un anteojo prácticamente listo”, contó.
El Grupo Boreal lleva 27 años de actividad y su fundación suma 11 años de trabajo. Según explicó su CEO, “la organización comenzó con acciones de asistencia social para afiliados que tenían dificultades para acceder a los servicios de salud y luego extendió su alcance al resto de la sociedad”.
Actualmente, la fundación trabaja en 11 provincias, cuenta con filiales en seis de ellas y ya benefició a 18.542 personas. A través de sus móviles sanitarios, acerca profesionales y atención médica a localidades alejadas de los centros asistenciales. En esos operativos, la organización advirtió que “muchas personas podían acceder a una consulta oftalmológica, pero no tenían recursos para comprar los anteojos recetados”. A partir de esa necesidad, la recolección de tapitas se convirtió en una alternativa para fabricar los marcos y avanzar hacia una solución propia.
Cómo fabrican los anteojos
La fundación incorporó trituradoras para procesar las tapitas plásticas y convertirlas en materia prima para fabricar los marcos. Con el desarrollo de moldes, comenzó a producir anteojos con distintos diseños y a experimentar con combinaciones de colores.
“En principio trabajábamos con tapitas de colores idénticos y ahora estamos haciendo algo novedoso que algunos creativos han hecho de mezclar colores”, explicó Koltan. La propuesta amplió las posibilidades de diseño de los marcos y, según contó, “los modelos de colores generan especial interés entre chicos y jóvenes”.
La iniciativa dio otro paso a fines de 2025, cuando la Fundación Boreal avanzó con su propia planta de fabricación de anteojos. El proceso comienza con la recolección de tapitas plásticas en desuso, que luego se trituran para obtener la materia prima de los marcos.
La fundación también adquirió una biseladora, una máquina que permite cortar los cristales para completar los anteojos. La compra se concretó mediante premios obtenidos por sus iniciativas de prevención de la salud. Con este equipamiento, la organización puede elaborar lentes recetados con graduaciones de entre 0,5 y 5 dioptrías. Para cubrir graduaciones superiores, todavía necesita tecnología que no tiene disponible.
Koltan destacó que el valor del proyecto no termina con la fabricación de los marcos, sino que se completa cuando “los equipos vuelven a las localidades y entregan los anteojos”. “Yo he visto gente llorar mayor que me decía en voz muy baja que era la primera vez que empezaba a distinguir los colores”, contó Koltan. La experiencia, explicó, refleja el impacto que puede tener el acceso a un elemento cotidiano para quienes no cuentan con los recursos para comprarlo.
Cómo colaborar con la campaña
Quienes quieran colaborar con la campaña en Córdoba pueden acercar sus tapitas plásticas a la sede ubicada en avenida Colón 579. Además, la organización prevé lanzar una segunda etapa de Eco Canje, una iniciativa que propone entregar un par de anteojos de sol polarizados a cambio de 300 tapitas recicladas, con el objetivo de fomentar la participación de la comunidad y promover la reutilización del plástico.
