El análisis atribuye la reducción mensual de visas familiares, estudiantiles y laborales a restricciones del DHS y del Departamento de Estado. Las visas K cayeron 61% y las H-1B y H-4 un 78% entre febrero de 2024 y febrero de 2026.
La inmigración legal hacia Estados Unidos registró una reducción mensual mayor que la irregular durante el segundo gobierno de Donald Trump, según un análisis publicado el 8 de octubre por David J. Bier, investigador del Cato Institute. Con información hasta febrero, el autor calculó una disminución en las principales categorías. El estudio vincula el retroceso con restricciones que alcanzan a familias, estudiantes y trabajadores extranjeros.
Cuánto cayó la inmigración legal y qué miden las cifras
Según los cálculos de Bier, las vías autorizadas explican el 73% de la reducción conjunta contabilizada: una caída 2,7 veces mayor que la correspondiente al indicador de inmigración irregular. Se trata de diferencias en flujos mensuales, no del total de extranjeros que viven en Estados Unidos.
La comparación requiere una precisión: el informe reúne emisiones de visas y admisiones legales, mientras utiliza arrestos de la Patrulla Fronteriza para aproximar los movimientos irregulares.
El investigador del Cato Institute advierte que estas detenciones incluyen personas expulsadas inmediatamente, por lo que tampoco representan exclusivamente ingresos de quienes permanecieron en el país.
Además, una visa emitida y una entrada efectiva constituyen actos diferentes. El Departamento de Estado explica que el documento permite viajar a un puerto de entrada y solicitar admisión; la decisión corresponde a los agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés).
Qué muestran los datos sobre visas familiares, estudiantiles y laborales
Las visas K, destinadas a prometidos y determinadas categorías de cónyuges de ciudadanos estadounidenses, disminuyeron un 61% entre febrero de 2024 y febrero de 2026, según Cato. Ese porcentaje corresponde a esa categoría específica y no puede extenderse a todas las visas de reunificación familiar.
Para las familias hispanas con integrantes en el extranjero, la distinción entre categorías resulta relevante. Según el Departamento de Estado, la K-1 permite que el prometido extranjero viaje para casarse con el ciudadano patrocinador dentro de los 90 días posteriores a su llegada; después puede solicitar el ajuste a residente permanente.
En el mismo período, las emisiones de visas estudiantiles cayeron un 42%, mientras que las H-1B y H-4 registraron conjuntamente un descenso del 78%, de acuerdo con Bier.
Las primeras corresponden a profesionales especializados y las segundas a familiares elegibles; el informe mide documentos expedidos, sin establecer una caída equivalente del empleo o de la matrícula universitaria.
Qué restricciones alcanzaron a solicitantes latinoamericanos
Entre las medidas examinadas figura la pausa de emisión de visas de inmigrante para nacionales de 75 países, que comenzó el 21 de enero de 2026. La lista oficial incluyó a Brasil, Colombia, Cuba, Guatemala, Haití, Nicaragua y Uruguay, entre otros países de América Latina y el Caribe.
El Departamento de Estado indicó que podían continuar las solicitudes y entrevistas, aunque quedaba suspendida la emisión. También aclaró que esa disposición no revocaba visas de inmigrante previamente otorgadas, excluía las visas turísticas y contemplaba una excepción para personas con doble nacionalidad que utilizaran un pasaporte válido de un país ajeno a la lista.
El antecedente fronterizo completa la lectura: según Cato, los arrestos mensuales en la frontera suroeste ya habían disminuido un 81% entre diciembre de 2023 y diciembre de 2024, antes del regreso de Trump.
El análisis documenta así una contracción de las vías legales junto con la continuidad de una tendencia descendente previa en las detenciones fronterizas.
Este contenido fue producido por un equipo de LA NACION con la asistencia de la IA
