El candidato del Partido Liberal obtuvo el 47,03% de los votos frente al 45,16% del actual presidente. La segunda vuelta se realizará el 25 de octubre.
La primera vuelta de las elecciones presidenciales en Brasil, celebrada el domingo 4 de octubre, arrojó un resultado que ninguna encuesta había previsto: el senador Flávio Bolsonaro (Partido Liberal, PL) se impuso sobre el presidente Luiz Inácio Lula da Silva (Partido de los Trabajadores, PT) con el 47,03% de los votos contra el 45,16%, una diferencia de 1,87 puntos porcentuales, equivalentes a 2,2 millones de votos.
Con este resultado, la definición se trasladará a una segunda vuelta que se disputará el 25 de octubre. Flávio Bolsonaro, de 45 años, logró 56 millones de votos, superando no solo a Lula sino también a su padre, Jair Bolsonaro, quien en la primera vuelta de 2022 había obtenido 51 millones. En aquella ocasión, Jair Bolsonaro quedó segundo detrás de Lula.
El candidato del PL ganó en 14 estados y el Distrito Federal, dos más que su padre en 2022, y conquistó 2.906 municipios frente a los 2.663 de Lula. En 2022, Jair Bolsonaro había ganado en 2.191 municipios y Lula en 3.379.
Lula, por su parte, perdió 3,7 millones de votos respecto de la primera vuelta de 2022: pasó de 57,2 millones a 53,8 millones. Además, perdió en 25 de los 27 estados y dejó de ganar en Tocantins y Minas Gerais, que había ganado en 2022. Minas Gerais es el segundo estado con más votantes (10%) y desde 1989 quien gana allí gana la presidencia. En este estado, Flávio Bolsonaro obtuvo el 48,24% contra el 43,3% de Lula.
Para ganar en primera vuelta se requiere más del 50% de los votos, algo que no ocurre desde las elecciones de 1994 y 1998 con Fernando Henrique Cardoso. Desde entonces, todos los comicios se definieron en balotaje.
Esta es la séptima vez que Lula compite por la presidencia. En sus 37 años de carrera política, tuvo tres derrotas (1989, 1994 y 1998) y tres victorias (2002, 2006 y 2022), todas en segunda vuelta. A esos triunfos se suman los dos de Dilma Rousseff (2010 y 2014). Lula, de 80 años, busca un cuarto mandato.
El PT enfrenta un desgaste por años en el poder, agravado por problemas económicos en los hogares debido a la suba de precios (aunque el salario se recuperó y la desocupación es del 5,3%), endeudamiento de las familias (casi el 82%), hechos de corrupción que han salpicado a oficialismo y oposición, y la inseguridad y violencia en las calles. La tasa de homicidios en Brasil fue de 19,1 por cada 100.000 habitantes en 2025, según el Foro Brasileño de Seguridad Pública, la más baja desde 2012, pero cinco veces superior a la de Argentina (3,6 homicidios dolosos cada 100.000 habitantes).
El discurso de “mano dura” de Flávio Bolsonaro, que elogia el modelo represivo de Nayib Bukele en El Salvador, ha registrado apoyos en este contexto. Además, su ventaja se inscribe en una ola de derrotas de oficialismos en Sudamérica: de las últimas 15 elecciones en la región, 13 fueron ganadas por opositores, en general de derecha.
De cara al balotaje, Flávio Bolsonaro parte con ventaja. Una encuesta de Datafolha posterior a la primera vuelta indica que su intención de voto es del 52% frente al 48% de Lula, excluyendo votos en blanco e indecisos. Analistas citados señalan que tiene más del 70% de posibilidades de ganar.
El candidato del PL tiene mayor sintonía ideológica con los votantes de otros candidatos de derecha relegados: Renán Santos, de Misión, obtuvo 2,24% (2,7 millones de votos) y Ronaldo Caiado del PSD, 2,18% (2,6 millones). El tercero fue Augusto Cury, del centrista Avante, con 2,89% (3,5 millones).
Lula, en cambio, debe buscar votos entre los 33 millones de ciudadanos que no votaron. La abstención fue del 21,08% de los 158 millones habilitados, la más alta en décadas, apenas décimas por encima de 2022. Votó el 78,92% del padrón (unos 125 millones de personas) y menos del 5% fueron votos impugnados o en blanco.
La polarización fue extrema: el 92% de los votos se concentró entre los dos candidatos, dejando casi sin espacio a las otras 11 opciones presidenciales.
En caso de ganar, Flávio Bolsonaro podría buscar el indulto o la amnistía para sus familiares condenados: su padre, Jair Bolsonaro, cumple prisión domiciliaria con una condena de 27 años por el intento de golpe de Estado del 8 de enero de 2023, y su hermano Eduardo Bolsonaro está prófugo en Estados Unidos tras una sentencia de 4 años de cárcel por intentar forjar sanciones externas contra Brasil. Para ello necesitaría mayorías especiales en el Poder Legislativo, que estará fragmentado.
El resultado de la primera vuelta dejó varias claves:
- Flávio Bolsonaro superó a su padre en votos (56 millones contra 51 millones), en estados ganados (14 más el Distrito Federal, dos más que Jair) y en municipios (2.906 contra 2.663 de Lula; en 2022 Jair ganó 2.191 y Lula 3.379).
- Lula perdió 3,7 millones de votos respecto de 2022 y se le fugaron votos en 25 de los 27 estados, perdiendo Tocantins y Minas Gerais.
- Minas Gerais es clave: desde 1989, quien gana allí gana la presidencia. Flávio obtuvo 48,24% contra 43,3% de Lula.
- A Flávio Bolsonaro le faltaron tres puntos para ganar en primera vuelta, algo que no ocurre desde 1994 y 1998.
- Es la séptima candidatura de Lula, con tres derrotas y tres victorias, todas en balotaje.
- El PT enfrenta desgaste por problemas económicos, inseguridad y corrupción.
- La tasa de homicidios en Brasil es cinco veces superior a la de Argentina.
- La ventaja de Flávio se enmarca en una ola de derrotas de oficialismos en Sudamérica.
La segunda vuelta se celebrará el 25 de octubre. Ambos candidatos deberán negociar apoyos entre los votos de los candidatos relegados, los votos en blanco e impugnados y los ausentes.
