El dirigente mapuche Facundo Jones Huala afirmó que no existen pruebas contundentes en su contra y que aceptó un juicio abreviado ante el riesgo de recibir una pena superior a los 15 años si el caso llegaba a juicio oral. Fue condenado a cinco años y dos meses de prisión el 16 de septiembre por el juez federal de Bariloche Leandro Gómez Constenla.
El dirigente mapuche Facundo Jones Huala declaró desde la cárcel que aceptó un juicio abreviado por temor a una condena mayor. En sus declaraciones, cuestionó la causa por la que fue condenado y sostuvo que no existen pruebas contundentes ni testigos que acrediten los delitos que se le atribuyeron.
Jones Huala fue condenado a cinco años y dos meses de prisión mediante un juicio abreviado homologado el 16 de septiembre por el juez federal de Bariloche Leandro Gómez Constenla. El acuerdo evitó que la causa llegara a juicio oral y contempló su reconocimiento como integrante de la Resistencia Ancestral Mapuche (RAM). La sentencia se encuadró en el artículo 213 bis del Código Penal, mientras que quedaron fuera de la condena varias de las imputaciones iniciales, entre ellas intimidación pública, incitación a la violencia colectiva, asociación ilícita y apología del delito.
Según relató, el recorrido de la causa se inició después de la presentación de su libro Entre rejas, antipoesía incendiaria, en febrero de 2025, en la Biblioteca Popular Aimé Painé de Bariloche. En ese acto, según su versión, incluyó un discurso sobre su militancia, su hermano y la causa mapuche. Meses después fue detenido por la Policía Federal en El Bolsón. Jones Huala sostuvo que el procedimiento se produjo antes de que existiera una orden judicial y afirmó que el jefe del operativo le manifestó que consideraba injusta la detención.
Su abogado, Gustavo Franquet, también cuestionó el procedimiento y sostuvo que la Policía Federal seguía los movimientos del dirigente, pero que no existía una orden judicial ni una situación de flagrancia que justificara el arresto.
Jones Huala reconoció su pertenencia a la RAM, pero negó que esa circunstancia demostrara su responsabilidad en hechos concretos. Aseguró que no existen escuchas en las que aparezca ordenando ataques. “El solo hecho de ser parte de la organización, de reivindicarla, de haber hablado de la organización, es el delito”, sostuvo.
Respecto de por qué aceptó el juicio abreviado, explicó que decidió aceptar el acuerdo porque consideraba posible recibir una pena superior a los 15 años si el caso llegaba a juicio oral. La negociación tuvo participación del fiscal Fernando Arrigo y terminó con una pena de cinco años y dos meses. Según relató, inicialmente se discutió una pena de cinco años y seis meses bajo otra figura penal, pero finalmente se acordó modificar la calificación. “Yo te acepto la cantidad de años, pero con otro artículo”, recordó.
El abogado Franquet cuestionó también el mecanismo del juicio abreviado y sostuvo que, en casos como este, puede convertirse en una herramienta de presión para quien enfrenta una posible condena elevada.
Jones Huala permanece detenido desde el 6 de junio de 2025 y, según el cálculo realizado durante el proceso, agotaría la pena en agosto de 2030. “Yo tengo una condena por expresar mi ideología, por expresar mi militancia, por decir ‘yo soy esto’”, afirmó.
