El candidato del Partido Liberal sufragó en la escuela Barão Homem de Mello, en Vila Isabel, acompañado por su esposa. La última encuesta de Datafolha ubicó a Lula con 45% y a Flávio con 42%.
La elección presidencial de Brasil se desarrolló este domingo con la presencia del bolsonarismo en la competencia electoral, pese a que Jair Bolsonaro cumple prisión domiciliaria y tiene sus derechos políticos suspendidos, por lo que no pudo votar.
Su hijo Flávio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal (PL), encabezó la fórmula presidencial del espacio y concurrió a las urnas como uno de los principales contendientes frente al presidente Luiz Inácio Lula da Silva. La jornada estuvo marcada por la polarización entre ambos sectores y por la movilización de los seguidores del expresidente.
El senador votó en la escuela municipal Barão Homem de Mello, ubicada en el barrio de Vila Isabel, Río de Janeiro, acompañado por su esposa, Fernanda Bolsonaro. Flávio fue uno de los primeros candidatos en sufragar y llegó al establecimiento con una camisa amarilla y el número 22, correspondiente a su candidatura, colocado sobre el pecho.
Luego de emitir su voto, el candidato opositor sostuvo que Brasil necesita un cambio de rumbo y expresó su expectativa de obtener un resultado favorable en los comicios. También planteó la posibilidad de imponerse en primera vuelta y llamó a los brasileños a manifestar en las urnas su rechazo a la gestión de Lula da Silva.
“Espero que Brasil dé un voto de protesta contra la era de atraso”, afirmó Flávio Bolsonaro ante los periodistas después de votar. El senador también hizo referencia al desarrollo de la campaña electoral, que terminó con su voz afectada por el ritmo de las actividades realizadas durante los últimos días.
La disputa entre Flávio Bolsonaro y Lula da Silva llegó a la jornada electoral con una diferencia reducida en las mediciones de intención de voto. La última encuesta de Datafolha, difundida el sábado por la noche, ubicó al actual presidente con 45%, mientras que el candidato del Partido Liberal alcanzó el 42%.
Los centros de votación abrieron a las 8 y permanecieron habilitados hasta las 17, hora local. Cerca de 158,7 millones de brasileños estuvieron habilitados para participar de los comicios, en los que además de presidente se eligieron gobernadores de los 27 estados, 513 diputados, dos tercios del Senado y representantes de las asambleas legislativas regionales.
Con el cierre de la votación, comenzó el escrutinio de los votos emitidos en todo el país. El resultado determinará si la elección presidencial se define en primera vuelta o si será necesaria una segunda instancia entre los principales candidatos.
