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La UIA planteó al Gobierno cinco urgencias para la industria y el Ejecutivo condicionó los alivios al margen fiscal

La Unión Industrial Argentina advirtió sobre el impacto de la caída de la actividad en la producción y el empleo. El secretario coordinador de Industria y Comercio, Pablo Lavigne, validó los reclamos y sostuvo que se avanzará en medidas con margen fiscal. Se acordó enviar una propuesta de régimen de incentivos para la construcción.

La Unión Industrial Argentina (UIA) presentó al Gobierno un escenario de urgencia para la economía real. Durante una reunión con el secretario coordinador de Industria y Comercio, Pablo Lavigne, y la subsecretaria de Industria, Daniela Ramos, los empresarios advirtieron que, si no aparecen incentivos en el corto o mediano plazo, el daño sobre la producción y el empleo será de muy difícil retorno. La entidad que conduce Martín Rappallini encabezó el encuentro.

La cúpula fabril planteó cinco urgencias estructurales: reactivación, abaratamiento del financiamiento productivo, agenda tributaria con ARCA, costo de la energía y freno a la competencia desleal por contrabando. Según informaron fuentes de la reunión, Lavigne mostró recepción y una directiva: avanzar en medidas que tengan margen fiscal.

Un híbrido para la construcción

La UIA eligió un sector para impulsar: la construcción y su cadena. Acordaron con el Palacio de Hacienda enviar una nueva propuesta de régimen de incentivos para dinamizar el rubro. Las fuentes lo describieron como una especie de “RIGI y RIMI”, algo “en el medio”. La coincidencia entre el sector empresario y el Gobierno es que los esquemas de promoción implementados hasta ahora fueron efectivos para generar anuncios de inversión. La propia UIA celebró esta semana las “Rondas de Negocios RIGI”.

Los números del derrumbe y las líneas apagadas

Según el INDEC, la industria registró en julio una caída del 4,9% interanual. En la medición mensual desestacionalizada, la contracción fue del 5% contra junio, la peor en lo que va del año. En los primeros siete meses de 2026, el sector acumula una pérdida neta del 2,6%.

El indicador que más preocupa en las gerencias financieras es el uso de la capacidad instalada, que retrocedió al 58,2%. Hay que volver hasta octubre de 2025 para encontrar a las fábricas operando apenas en el margen del 60,9%. Con casi la mitad de las líneas de producción apagadas, los costos fijos destruyen la rentabilidad y asfixian el capital de trabajo de las empresas.

Un dato en particular encendió las alarmas de la UIA: la actividad metalúrgica se hundió en agosto un 3,9% y cayó 6,1% respecto del año anterior. Un sector clave que es eslabón de cadenas de sectores estratégicos como el agro, la energía y la minería y que concentra una red importante del entramado pyme.

Prorrateo de tarifas y tensión por el financiamiento

La UIA señaló que los usuarios categorizados como GUDI (Grandes Usuarios de la Distribuidora) recibieron facturas con subas de entre 90% y 100% en el costo básico. De acuerdo con los industriales, ese incremento llevó a que el valor de las facturas prácticamente se duplicara respecto del mes anterior y se acercara a triplicarse en comparación con dos meses atrás. La entidad pidió un esquema de prorrateo por tres meses para alivianar el impacto. La medida aún debe ser conversada con el secretario coordinador de Energía y Minería, Daniel González.

Por otro lado, la entidad reclamó por la reciente normativa de la Comisión Nacional de Valores (CNV) sobre la operatoria con cheques que usaban las pymes para saltearse el pago del impuesto al cheque y poner pagos diferidos a hacer tasa en ALyCs, lo que encareció el financiamiento de corto plazo. Los industriales propusieron que, si el Gobierno necesita la norma para mejorar la trazabilidad, avance de inmediato en la eximición de impuestos al e-cheq. El objetivo es evitar que el costo tributario recaiga sobre empresas que ya operan a pérdida.

En los despachos oficiales admiten que la maniobra es compleja. Toda renuncia fiscal impacta en la recaudación y debe ser visada por el secretario de Hacienda, Carlos Guberman. Además, cualquier modificación impositiva de fondo requiere pasar por el Congreso, un frente que hoy el oficialismo prefiere evitar.

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