La presentación del Presupuesto 2027 incluyó un ajuste en materia de discapacidad que no fue discutido previamente en la mesa política. La senadora Patricia Bullrich y el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, afirmaron que no conocían los detalles del proyecto. El oficialismo atribuyó el episodio a fallas de coordinación interna.
Buenos Aires, 20 septiembre (NA) — La presentación del Presupuesto 2027, que incluyó un recorte en materia de discapacidad, puso en cuestión el funcionamiento de la mesa política, encargada de definir la hoja de ruta legislativa y ordenar los tiempos de tratamiento en el Congreso.
El recorte contemplado en el área era desconocido por varios integrantes del Gobierno y por algunos de los principales referentes del reducido círculo que integra la mesa política, según confirmaron fuentes oficiales. El hecho expuso una falla de coordinación interna y abrió un debate sobre el alcance de esa instancia de discusión.
La senadora Patricia Bullrich fue la primera en hacer pública su disconformidad. En declaraciones televisivas, cuestionó la falta de discusión previa de los temas sensibles: “Quiero una mesa política donde las cosas se discutan porque si no discuten antes, después el Gobierno, el país paga un montón de costos, y la gente que va a pensar que el Gobierno es totalmente insensible”.
El titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, tampoco estaba al tanto de los detalles del proyecto ni de la inclusión del recorte en discapacidad, según informó la agencia Noticias Argentinas. Durante la reunión de la mesa del último martes, Menem mencionó algunos pormenores del proyecto “superador” en el que trabaja el oficialismo para responder a los reclamos de la oposición y de los aliados.
Si bien el Presupuesto 2027 fue parte del temario de la reunión, se abordó de manera general. “Toto dio solo los lineamientos generales. No se habló de nada más”, precisó uno de los integrantes del reducido círculo.
Tras la difusión del recorte, que generó malestar entre aliados que sostenían que el Gobierno tenía intenciones de avanzar nuevamente con ajustes en prestaciones en discapacidad, el oficialismo comenzó a repartir responsabilidades. Algunas fuentes atribuyeron el error a la dinámica de la mesa, que no logró supervisar ni detectar los puntos más complejos del extenso proyecto enviado en horas de la noche del martes pasado. “Es un problema en términos de equipo. Si ninguno de los ocho de la mesa se dio cuenta es un problema. Es responsabilidad de todos”, sostuvo una fuente oficial.
Otras fuentes señalaron al ministro de Economía, Luis Caputo, y al asesor presidencial Santiago Caputo, a quien dentro del Gobierno se le atribuye el manejo de la estrategia comunicacional. Al ministro porque estaba al tanto de cada detalle y no profundizó en la línea que los referentes legislativos debían adoptar para hacer frente a los cuestionamientos, y al asesor por querer mostrar “la faceta más talibana” de la administración ante el presidente Javier Milei.
Quienes frecuentan al mandatario en el último tiempo sostienen que rechaza toda sugerencia de abandonar el rumbo del programa económico fijado. “Si de frente tiene una pared, Javier está dispuesto a avanzar”, se sinceró una fuente de diálogo fluido.
No es la primera vez que la mesa política deja fuera de la discusión un tema complejo. También ocurrió con la reforma laboral, cuando la versión enviada al Congreso incluyó las licencias por enfermedad, contempladas en el artículo 44 del proyecto. “Volvemos a repetir los mismos errores que el año pasado, con un tema que es completamente sensible. Instalamos que somos un gobierno cruel al pedo. Bessent debe creer que somos unos estúpidos”, sostuvo una voz del oficialismo.
El episodio volvió a poner bajo la lupa el funcionamiento de la mesa política y su capacidad para anticipar los conflictos que pueden surgir durante el tratamiento legislativo, que incluye una vasta agenda de iniciativas para las que el oficialismo necesitará a los gobernadores y partidos aliados.
