15.4 C
Buenos Aires
InicioSociedadLa vida de Ossip Bernstein: del Imperio Ruso a la Olimpíada de...

La vida de Ossip Bernstein: del Imperio Ruso a la Olimpíada de Ajedrez en Samarkanda

La próxima Olimpíada de Ajedrez se celebrará en Samarkanda, Uzbekistán, país que ha consolidado su lugar en el circuito internacional. En este contexto, se recuerda la figura de Ossip Bernstein, un gran maestro que compitió en distintas épocas del ajedrez y cuya vida estuvo marcada por múltiples exilios.

En pocos días, los ajedrecistas de primera línea de casi todos los países llegarán a Samarkanda, Uzbekistán, para la nueva edición de la Olimpíada. Uzbekistán, por su capacidad financiera, organizativa y técnica, se ha ganado un lugar en el mapa ajedrecístico. En ese marco, surge la pregunta sobre si el ajedrez contemporáneo, altamente profesionalizado, daría espacio a un hombre de las características de Ossip Samoilovich Bernstein.

Magistral de Montevideo 1954

Durante la década del 50, el ajedrecista Miguel Najdorf, nacionalizado argentino, fue uno de los animadores del ajedrez mundial. Lideró la selección que obtuvo medallas de plata en tres Olimpíadas consecutivas y, en dos de ellas (1950 y 1952), logró el premio al mejor primer tablero. En Dubrovnik 1950, Argentina escoltó al equipo local, Yugoslavia. No participaron los representantes de la URSS, pero sí lo hicieron en las ediciones siguientes (Helsinki 1952 y Amsterdam 1954).

A comienzos de 1954, Argentina recibió a los soviéticos para un match especial en el Teatro Cervantes, que inauguró el presidente Juan Domingo Perón. Najdorf no pudo ganar su partida ante el número 1 de los visitantes, Bronstein, pero el equipo soviético también incluía a figuras como Petrosian y Taimanov.

Para cerrar la temporada de 1954, Najdorf acudió como favorito al torneo que la Unesco auspició en el Hotel Hermitage en Montevideo, a fines de noviembre, con 18 participantes. Entre ellos se encontraba Bernstein, de 72 años, casi alejado de los circuitos profesionales. Najdorf perdió ante Bernstein la partida que se definió como “la más bella” del Magistral. El título fue para el chileno René Letelier con 14,5 puntos, medio más que Bernstein, que fue subcampeón por delante de Najdorf.

El archivo de Odesa

Ossip Samoilovich Bernstein nació el 20 de septiembre de 1882 en Zhytomyr, una ciudad ucraniana que entonces formaba parte del Imperio ruso. Proveniente de una familia judía de buena posición, se destacó tanto en Derecho como en ajedrez. Según estadísticas de ChessBase, Bernstein figuraba entre los ocho primeros jugadores del mundo a comienzos del siglo XX y ganó torneos en Estocolmo y Ostende, entre otros. En 1903 quedó segundo en el campeonato de maestros rusos en San Petersburgo. En 1911, en el torneo de San Sebastián, fue superado por Raúl Capablanca.

Bernstein se doctoró en Derecho en Heidelberg, Alemania, en 1907. A partir de entonces, dedicado a su profesión y a asesorar a banqueros e industriales, su nivel ajedrecístico declinó, aunque logró una victoria sobre el campeón del mundo Emanuel Lasker en 1914.

Frente al paredón

Tras la revolución bolchevique de 1917, Bernstein se alejó de Moscú con su esposa y sus dos hijos. Edward Lasker, en ChessReview, relató uno de los episodios más difíciles de su vida: “En Odesa, fue detenido y encarcelado en la Cheka, lo que en aquella época equivalía prácticamente a ser condenado a muerte. Esta detención tuvo lugar durante el ‘terror rojo’, cuando el mero hecho de que un hombre perteneciera a la burguesía acomodada lo convertía en criminal. Uno de esos oficiales menores hizo que un pelotón de fusilamiento alineara a Bernstein y a otros prisioneros contra un muro. Entonces apareció un oficial superior que pidió ver la lista de nombres. Al encontrar el nombre de Ossip Bernstein, le preguntó si era el famoso maestro de ajedrez. No satisfecho con la respuesta afirmativa, le hizo jugar una partida con él; cuando Bernstein ganó en poco tiempo, hizo que él y los demás fueran conducidos de vuelta a la prisión y posteriormente liberados”.

Bernstein y su familia se marcharon a París en un barco inglés para iniciar una nueva vida.

El último romántico

En París, Bernstein reconstruyó su actividad profesional. Volvió a jugar a principios de los años 30, cuando fue 4° en el Magistral de Berna y protagonizó un match con el campeón mundial Alekhine, que finalizó igualado 2-2.

La invasión nazi a París le obligó a huir nuevamente. Cruzó los Pirineos y consiguió refugio en España. Cuando la situación se estabilizó, Bernstein volvió a competir y llegó a Montevideo en 1954.

Su vida abarcó las eras romántica, clásica, hipermoderna y dinámica del ajedrez, y se enfrentó con los más grandes maestros de esas generaciones. En 1950, la FIDE le concedió el título de Gran Maestro. Murió el 30 de noviembre de 1962.

MAS NOTICIAS
NOTICIAS RELACIONADAS