La organización Nuevo Ambiente solicitó el 30 de agosto al Ministerio de Ambiente bonaerense información sobre los estudios y controles de la ampliación del murallón costero en Punta Lara. La entidad estima que la primera etapa del Paseo Costero habría provocado la pérdida de más de 200.000 metros cuadrados de playa.
La organización Nuevo Ambiente presentó el 30 de agosto un pedido ante el Ministerio de Ambiente de la provincia de Buenos Aires para conocer los estudios, autorizaciones e inspecciones que respaldan la ampliación del murallón costero en Punta Lara. Según la entidad, la primera etapa del Paseo Costero habría provocado la pérdida de más de 200.000 metros cuadrados de playa.
La solicitud requiere información sobre la existencia de un Estudio de Impacto Ambiental y una Declaración de Impacto Ambiental, así como informes hidráulicos, hidrológicos, geológicos y geotécnicos. También pide conocer si se evaluaron cambios en las mareas, erosión, sedimentación, biodiversidad y humedales antes, durante y después de la obra.
La cifra de 200.000 metros cuadrados corresponde a una estimación de la organización sobre el sector próximo al camping de ATE y no fue validada por una pericia oficial conocida. La ONG afirma que la primera etapa, de aproximadamente dos kilómetros, modificó la línea de ribera y redujo la superficie de playa. El nuevo tramo tendría entre 800 metros y un kilómetro, según las descripciones difundidas por el Municipio y por quienes cuestionan el proyecto.
La presentación incorpora un pedido al organismo provincial de control para que identifique su intervención y exhiba la documentación técnica. La organización pidió datos sobre inspecciones, participación ciudadana, responsables profesionales, planes de mitigación y medidas de restauración.
El gobierno municipal rechazó las acusaciones. El secretario de Gestión Pública, Agustín Duscovich, afirmó que la obra cuenta con los estudios necesarios, las aprobaciones correspondientes y el cumplimiento de las normas. Informó que se ejecuta con fondos municipales, mediante licitación pública, y que busca defender Punta Lara ante el avance del río, ampliar el espacio público y promover el turismo. También atribuyó los planteos a motivaciones políticas de integrantes de la ONG.
Nuevo Ambiente sostiene que no se realizó la evaluación exigida; la Comuna afirma que sí existen estudios y autorizaciones. El área fue declarada Área Natural Protegida mediante la Ordenanza 1829/94, por lo que la solicitud pregunta si esa condición fue incorporada al análisis.
El Municipio informó que los primeros 100 metros de la segunda etapa incluyeron 150 tablestacas y que el proyecto prolongará el paseo por más de 800 metros. La obra se presenta como protección y recuperación del acceso público; la ONG la describe como una alteración que reemplaza ambiente ribereño por hormigón.
