El exfutbolista Maxi López contó en PH: Podemos Hablar cómo vivió la traición de Mauro Icardi y Wanda Nara, y aseguró que el conflicto se agravó cuando los hijos quedaron involucrados.
El exfutbolista Maxi López fue invitado este sábado al programa PH: Podemos Hablar (Telefe), donde participó en la consigna dedicada a quienes se sintieron traicionados por alguien en quien confiaban. En ese marco, se refirió al escándalo conocido como “Icardiada”, que marcó el final de su matrimonio con Wanda Nara.
López y Nara estuvieron casados desde mayo de 2008 hasta noviembre de 2013 y tuvieron tres hijos: Valentino, Constantino y Benedicto. El vínculo con Mauro Icardi, entonces compañero de equipo y amigo de López en la Sampdoria, se hizo público a fines de octubre de 2013. El 31 de octubre de ese año, Wanda anunció en redes sociales su separación de López y comenzó una relación con Icardi. En mayo de 2014, Wanda e Icardi se casaron en el palacio Sans Souci, en Victoria, y tuvieron dos hijas, Francesca e Isabella.
En el ciclo conducido por Andy Kusnetzoff, López se centró en el vínculo de amistad y confianza que tenía con Icardi antes del escándalo. “Yo era una persona que ayudaba mucho y el dolor es ese, cuando es alguien al que vos brindás… a mí me tocó llenar una heladera porque por ahí estaba en momentos difíciles. En el mundo del fútbol, cuando estás afuera, a los chicos sudamericanos por lo general vos te acercás. Entonces yo organizaba siempre comidas en casa, éramos cuatro o cinco argentinos en ese equipo y los recibía a todos”, relató.
Y agregó: “Las cosas pasan, la gente se puede desenamorar, se puede enamorar, pero yo lo ayudaba… él me trataba bien, yo era un poco el referente de todos los chicos sudamericanos que estaban ahí”.
Para López, el límite no fue la traición amorosa en sí, sino la implicación de los hijos en el conflicto: “Se metió donde había hijos, porque cuando te metés con los chicos, ahí es el problema, por lo menos para mí. Yo lo he hablado con Solange (por Wanda), uno puede fallar como pareja, pero no puede fallar como papá o como mamá… y cuando uno se mete en esa situación y pasan todas esas cosas morbosas y quedan involucrados los chicos, es feo”.
También reconoció el costo personal de ese período: “Pasé muchos años sin ver a los chicos, o sea casi 10 años que los veía de vez en cuando. El amor se había terminado, pero cuando se mete con los chicos, eso yo no perdono, con los chicos no”.
Pese a todo, aseguró que actualmente se lleva bien con Wanda, con quien comparte proyectos: “Lo hablamos y lo re contra pasamos y lo re contra maduramos y hoy trabajamos juntos por y para los chicos. Pero nos llevó un tiempo y yo lo tuve siempre claro, cuando se mete con los chicos no. Y en muchas situaciones se metieron con mis hijos y yo no lo podía controlar”.
Sobre esa etapa, sumó: “Yo trataba de ponerme afuera de toda la situación porque era un quilombo bastante grande que yo no lo podía controlar. Trataba de no exponer, porque el día de mañana, hoy mis chicos son grandes y yo no quería tener el reproche que me dijeran ‘papá, vos hiciste esto y esto'”.
Consultado sobre cómo atravesó ese momento, López negó haber recurrido a un profesional: “No hice nunca terapia. Viajaba mucho, hacía cosas o me organizaba planes. Cuando llegaba a casa y no me abrían la puerta o se los llevaban, me quedaba re frustrado y me inventaba planes”.
Sobre la fortaleza que tuvo que encontrar para sostener a sus hijos, señaló: “Yo siempre me di cuenta de que para que los chicos estén bien, uno tiene que estar bien. Entonces tuve que sacar fuerzas de donde no sabía que las tenía. Cuando doy vuelta a una página, esa página de mi vida se dio vuelta y no vuelvo más. Hubo posibilidades para volver, pero no vuelvo más, entonces se cerró esa parte y empecé otra nueva”.
Al ser consultado sobre el presente de Wanda Nara, tras el escándalo por la infidelidad de Icardi y el actual noviazgo con Eugenia “La China” Suárez, López prefirió no opinar: “Algunos hablan de karma, de otras cosas, yo no meto energía en eso”.
“Sí tuve una charla con ella, lo he hablado con Wanda. Yo le dije: ‘Me parece que te estás equivocando, hacele ver a las nenas, es el padre’. Y lo dije adelante, en una charla con mis hijos, todos en una mesa grande, le digo: ‘Me parece que te equivocas, dale a las nenas esto y bajá vos también’, porque ella también tiene sus cosas”, contó.
Según relató, esa conversación se dio en una cena en la que coincidieron todos, incluida Wanda: “Ahí fue donde estábamos hablando y mi hijo más grande me parece que no estaba bien, entonces ahí agarro yo el hilo de la conversación y le digo: ‘Mirá, te lo están diciendo tus chicos’. Es un proceso muy particular, es muy difícil, hay situaciones que se retroalimentan y no paran. Es frenar eso, viste, yo ya la pasé una vez, dos no”.
