El defensor campeón del mundo y el club de Núñez acordaron la rescisión del vínculo contractual. Pezzella publicó un mensaje de despedida en sus redes sociales.
El Club Atlético River Plate y el defensor Germán Pezzella acordaron este [fecha de publicación] la rescisión del contrato que los vinculaba, según informó la institución en un comunicado oficial. El acuerdo se produjo de común acuerdo entre ambas partes.
El club expresó: “El club y Germán Pezzella decidieron de común acuerdo la rescisión del vínculo contractual. Formado en las inferiores, conquistó cinco títulos vistiendo nuestros colores en sus dos etapas y se convirtió en campeón del mundo, reflejando nuestro aporte histórico a la selección argentina. River Plate agradece su entrega y le desea a Germán lo mejor en su próxima etapa”.
Pezzella, de 35 años, había regresado al club en agosto de 2024 tras nueve años en el fútbol europeo, donde jugó en Real Betis y Fiorentina. En su segunda etapa, fue capitán del equipo dirigido por Marcelo Gallardo. El 9 de agosto de 2025 sufrió una rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda durante un partido contra Independiente en Avellaneda, lesión que lo mantuvo fuera de las canchas durante ocho meses. Volvió a jugar en abril de 2026 ante Blooming, por la Copa Sudamericana.
Antes del anuncio oficial, Pezzella publicó en sus redes sociales un mensaje dirigido a los hinchas: “Hasta el final de nuestras vidas, los amo. Gracias”, acompañado de una imagen en la que se besa el escudo.
El defensor debutó en River el 8 de diciembre de 2011 contra Defensores de Belgrano por la Copa Argentina. Tras su paso por la segunda división, se consolidó en el equipo y fue vendido en 2015 al Real Betis. En su trayectoria, convirtió un gol ante Boca en un Superclásico.
En declaraciones previas, Pezzella se refirió a su período de recuperación y a su salud mental: “El último año previo a la lesión, no estaba pasando por un buen momento, y todo tiene una consecuencia. Entonces, cuando estás en ese camino un poco raro, un poco oscuro, aparece algo para llamarte la atención y decir: ‘Hay que frenar’. Es como empezar de cero a intentar, desde donde puedas, agarrar un hilito para tirar y volver a ser”.
También expresó: “Cuando vine para River me di cuenta de que no estaba terminando de disfrutar. El trabajo era mucho más propio, de introspección. Fue mucho y me superó. Fue una gran enseñanza para mí porque en la vorágine que vivimos nosotros muchas veces nos aislamos por el nivel de exposición y empezás a perder un poco el foco de la gente que realmente tenés al lado y dejás de prestar atención a cosas que se te escapan”.
