Luis Menocchio, conocido como “El Hombre de las Mil Caras”, fue trasladado al pabellón de presos de Alto Riesgo de la cárcel de Ezeiza. Se encontraba cumpliendo condena en el penal de Rawson, en Chubut, desde donde se cree que lideraba una banda dedicada al narcotráfico.
Luis “El Gusano” Menocchio, conocido como “El Hombre de las Mil Caras”, fue trasladado al pabellón de presos de Alto Riesgo del Complejo Penitenciario I de Ezeiza. La información fue confirmada por su abogado, Javier Irazusta, quien indicó que la solicitud fue realizada por el gobernador de Chubut, Ignacio “Nacho” Torres.
Menocchio, de 65 años, cumplía condena en el penal de Rawson, en Chubut, por homicidio, estafas y otros delitos. La decisión de trasladarlo se tomó después de una investigación policial denominada “Operativo Berlín”, que detectó que el detenido habría estado manejando la estructura de un grupo que vendía drogas en distintas ciudades del país, utilizando celulares no registrados para comunicarse con sus cómplices.
Según la investigación, los estupefacientes habrían ingresado por Misiones, lugar de origen de Menocchio, y eran recibidos en Trelew y Rawson a través de encomiendas. En el marco del operativo, fueron detenidas 17 personas en Chubut, entre ellas dos agentes del Servicio Penitenciario Federal (SPF) acusados de haberlo ayudado. Las autoridades incautaron 17 kilos de marihuana, 1,5 kilos de cocaína, seis armas de fuego, 30 teléfonos, diez vehículos y aproximadamente un millón de pesos en efectivo.
La operación también incluyó procedimientos en Misiones y Chaco, donde viven sus hijos Lucas (45) y Luciano Menocchio (38), y su exesposa, Carolina Binaghi (63). Allí se investiga una presunta red de lavado de dinero a través de actividades comerciales familiares, como la cadena de gimnasios Viva Fit House, un emprendimiento gastronómico y la compra de propiedades en un country.
Binaghi está divorciada del acusado desde hace más de 30 años. Los abogados sostuvieron que cada imputado debe ser evaluado a partir de las pruebas reunidas específicamente en su contra y no por su pertenencia a la familia. La defensa busca demostrar el origen y acreditar con documentación sus movimientos económicos.
El gobernador Torres pidió la derivación de Menocchio tras los resultados del megaoperativo. “En Chubut no vamos a permitir que una cárcel federal se convierta en la base de operaciones de una organización narco. Si estar preso no le impide seguir manejando una organización criminal, entonces lo queremos lejos de nuestra provincia”, expresó ante la prensa.
El traslado se concretó el viernes pasado mediante un operativo de bajo perfil, por tierra, de manera secreta y sin previo aviso. Menocchio fue visto con casco y chaleco antibalas custodiado por el Grupo Especial de Intervención (GEI), unidad del SPF destinada a intervenir en situaciones de alta complejidad y riesgo. El sector de Alto Riesgo se caracteriza por un régimen de encierro más estricto, comunicaciones más restringidas y reducción del contacto con el exterior. Entre los presos alojados allí figuran los capos narco Esteban Lindor Alvarado y Miguel Ángel “Mameluco” Villalba.
Menocchio nació en Misiones, en una familia acaudalada. A principios de los años 90 se instaló en Paraguay, donde se lo vinculó con delitos como estafas y robo. Alteró sus huellas digitales, utilizó otras identificaciones y se sometió a cirugías estéticas para cambiar su apariencia, lo que le valió el apodo de “El Hombre de las Mil Caras”.
En 2004 fue acusado por los crímenes de Eduardo Maciel, dueño de un boliche en Asunción, y su novia, Graciela Méndez, encontrados baleados dentro de tambores sellados con cemento. Por ese doble homicidio se dio a la fuga y regresó a Argentina. En 2005 quedó relacionado con la muerte del productor cinematográfico Claudio Javier Nozzi, cuyo cuerpo fue hallado en un río. En ese momento, Menocchio había adoptado el nombre de Héctor Jara, pasó cuatro años preso y fue beneficiado con libertad condicional por cuestionamientos a las pruebas de ADN.
En 2011, conoció a Miguel Roseo, dueño de una estancia en Chaco y Formosa, se presentó como intermediario y manifestó su deseo de comprar la propiedad. Se lo imputó por contratar sicarios que mataron a Roseo y su cuñada, Nélida Bartolomé, para quedarse con sus tierras.
En mayo de 2012, el Tribunal Oral en lo Criminal 1 de Corrientes condenó a Menocchio y a Luís Alberto Ramírez a prisión perpetua por el homicidio de Nozzi. Un año después, el “Gusano” recibió una segunda condena a perpetua, junto a Claudio Alfredo Gómez y Salvador Borda, por los crímenes de Roseo y Bartolomé, ocurridos en la localidad de Castelli.
