Un cóndor andino macho adulto, rescatado en marzo en Lafinur con un cuadro de intoxicación, fue liberado este sábado en el mirador del camino a Río Grande, cerca de Nogolí, tras completar su rehabilitación en el CCVS de La Florida.
El sábado, en el mirador ubicado en el camino a Río Grande, en cercanías de la localidad de Nogolí, se realizó la liberación de un cóndor andino macho adulto. El ejemplar, identificado como Cuyum, había sido rescatado en marzo en la localidad de Lafinur sin poder volar. Tras su rehabilitación en el Centro de Conservación de Vida Silvestre (CCVS) de La Florida, recibió el alta definitiva por parte de los especialistas.
Durante el acto, representantes de pueblos originarios realizaron una ceremonia en la que elevaron ruegos a la Madre Tierra por la protección del ave. Según los registros, al abrirse el recinto de transporte, el cóndor desplegó sus alas y se elevó con el viento de las sierras. El nombre Cuyum, que en lengua huarpe significa ‘tierra de arenas’ o ‘territorio arenoso’, fue asignado al ejemplar.
El ave había sido hallado en marzo a partir del aviso de vecinos de la región. Los estudios veterinarios iniciales determinaron que presentaba un cuadro de intoxicación por agrotóxicos y cebos venenosos. Los especialistas del CCVS llevaron a cabo su tratamiento diario. En declaraciones, los profesionales encargados señalaron: “Ver a este animal abrir sus alas y recuperar su vigor es una recompensa tremenda para todo nuestro equipo técnico”.
El proceso de rehabilitación incluyó la supervisión de cada etapa para preservar los comportamientos naturales de supervivencia del animal. Se evitó el contacto humano innecesario y se le colocó un microchip y un rastreador satelital GPS, que permitirá monitorear sus desplazamientos y evaluar su adaptación ecológica.
El cóndor andino se encuentra bajo amenaza de extinción debido a envenenamientos masivos vinculados a la actividad ganadera. Según estimaciones de especialistas, quedan pocos miles de ejemplares en su distribución a lo largo de la Cordillera de los Andes. Los profesionales afirmaron que acciones locales coordinadas como esta demuestran que la preservación activa genera resultados para la biodiversidad.
