Rusia lanzó una ofensiva nocturna contra Kiev y sus alrededores que dejó al menos 16 muertos y más de 40 heridos. El ataque evidenció la dificultad de Ucrania para interceptar misiles balísticos, según informaron autoridades y analistas.
KIEV.- Rusia lanzó una ofensiva durante la noche del miércoles al jueves contra Ucrania, que dejó al menos 16 muertos y más de 40 heridos en Kiev y sus alrededores, según informaron autoridades locales.
La Fuerza Aérea ucraniana reportó que Rusia disparó decenas de misiles balísticos, de crucero e hipersónicos, además de 168 drones. Casi el 90% de los drones y la mayoría de los misiles de crucero fueron derribados, pero no se precisó cuántos misiles balísticos fueron interceptados.
El principal desafío para la defensa ucraniana es el tiempo de reacción ante misiles balísticos, que pueden ser detectados solo minutos o segundos antes del impacto. A diferencia de los misiles de crucero, los balísticos son lanzados como cohetes y caen a varias veces la velocidad del sonido.
Thomas Withington, especialista en guerra electrónica del Royal United Services Institute, declaró: “La trayectoria es muy, muy pronunciada y va a una velocidad ridícula”.
Entre los misiles balísticos utilizados por Rusia se encuentran el Iskander-M, lanzado desde tierra, y el Kinzhal, lanzado desde el aire. También se han empleado misiles S-300 y S-400 contra objetivos terrestres, así como el Zircon, un misil crucero hipersónico con características de intercepción similares.
El sistema Patriot PAC-3, suministrado por Estados Unidos, es el único en Ucrania capaz de interceptar misiles como el Iskander-M, el S-400 y el Zircon, según el vocero de la Fuerza Aérea ucraniana, Yurii Ihnat. Sin embargo, el país dispone de pocas baterías para cubrir todo su territorio.
La escasez de interceptores se agravó por el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, que consumió reservas de Patriot y THAAD. Un análisis de Associated Press estimó que las reservas estadounidenses de Patriot cayeron al menos 65% respecto a los niveles previos a la guerra, aunque el Pentágono sostiene que mantiene un arsenal amplio.
Lockheed Martin entregó más de 600 interceptores PAC-3 MSE en 2025 y planea alcanzar 2000 unidades anuales hacia 2030. La OTAN anunció que la primera planta europea de fabricación de Patriot comenzará a operar en Alemania en septiembre.
En julio, durante una cumbre de la OTAN en Turquía, el presidente Donald Trump afirmó que Estados Unidos daría a Ucrania una licencia para producir Patriots. Tres semanas después, indicó que no había tomado una decisión final. Expertos señalaron que iniciar la producción en Ucrania llevaría años.
Ucrania también intenta destruir las plataformas de lanzamiento rusas antes de que disparen. El presidente Volodimir Zelensky pidió a Trump que intercediera ante Elon Musk para obtener autorización de usar Starlink en la identificación de objetivos dentro de Rusia.
Además, Ucrania desarrolla el proyecto Freya, un sistema de defensa antibalística de menor costo. En julio, Kiev y nueve países europeos formaron una coalición para desarrollar capacidades conjuntas.
El ataque del jueves dejó impactos en al menos 12 puntos de Kiev. Un edificio residencial de nueve plantas sufrió la destrucción de sus pisos superiores y varios inmuebles se incendiaron. El alcalde Vitali Klitschko informó de 15 muertos en la capital y una víctima en la región circundante. Más de 40 personas resultaron heridas y unos 30 edificios de apartamentos, una escuela, un hospital infantil y un jardín de infancia fueron dañados.
Más de 38.000 personas, incluidos unos 2000 niños, buscaron refugio en las estaciones del metro durante la noche.
Zelensky declaró: “Fue un ataque masivo” y acusó a Rusia de combinar misiles y drones para provocar el mayor daño posible a la infraestructura civil.
Moscú afirmó que sus fuerzas atacaron instalaciones militares e industriales, incluyendo un complejo que producía componentes para misiles de crucero ucranianos Flamingo, instalaciones vinculadas a drones y un depósito de municiones.
Mientras Kiev era atacada, Ucrania lanzó una ofensiva con drones contra territorio ruso. El Ministerio de Defensa ruso afirmó que derribó 726 drones durante la noche sobre distintas regiones, Crimea y los mares Negro y de Azov. En Tatarstán, un ataque provocó una interrupción en un complejo industrial de Nizhnekamsk. El Estado Mayor ucraniano dijo que había atacado la refinería Taneco y una terminal petrolera.
Polonia activó sus sistemas de defensa aérea y desplegó aviones militares. Rumanía informó que un dron cayó cerca de la frontera con Ucrania, mientras Moldavia denunció la violación de su espacio aéreo.
Agencias AP, ANSA y Reuters
