Durante la temporada de caza menor 2026 se observó una menor presencia de perdices y liebres en campos de Buenos Aires y Entre Ríos. El fenómeno se atribuye a múltiples factores ambientales, productivos y sociales, según un relevamiento realizado por Weekend.
La temporada de caza menor de 2026 registró una disminución de las poblaciones de perdices y liebres en distintas zonas de la provincia de Buenos Aires y Entre Ríos, según un relevamiento realizado por Weekend. En partidos como Rauch, donde históricamente las perdices fueron abundantes, la presencia de estas aves resultó considerablemente menor en comparación con temporadas anteriores.
En el caso de las liebres, la situación fue más marcada. En sectores donde años atrás era habitual observar ejemplares, muchas salidas terminaron sin avistar ninguno. La distribución de las perdices fue irregular: en algunos establecimientos se registraron poblaciones aceptables, mientras que en otros la ausencia fue notable.
Factores que inciden en la disminución
El relevamiento indica que las causas serían múltiples. Entre los factores señalados se encuentran el incremento de depredadores como zorros, gatos monteses y aves de rapiña, la transformación del paisaje rural, la desaparición de montes y pastizales, y el uso de agroquímicos. También se mencionan cambios en el equilibrio natural de los ambientes rurales.
El clima influyó en el desarrollo de la temporada. Comenzó con campos anegados y pastos altos, y los fríos intensos recién llegaron en los primeros días de julio. Estas condiciones alteraron la distribución y los movimientos de la fauna, y dificultaron el trabajo de los perros y la observación de los animales.
Observaciones en el terreno
Durante las recorridas se observó que muchas perdices se concentraban cerca de pueblos, casas y zonas habitadas. Una posible explicación, según la experiencia en el terreno, es que allí encontrarían mayor protección frente a los depredadores naturales. Esta observación requeriría estudios específicos para ser confirmada.
Prácticas de entrenamiento con galgos
Productores, cazadores y vecinos señalaron la presencia de criadores de galgos que utilizan caminos y campos cercanos a los pueblos para entrenar a sus perros. Según testimonios, estas prácticas se realizan durante la tarde y, en algunas ocasiones, las liebres son perseguidas y utilizadas como presa. No existen estudios que midan el impacto de esta actividad sobre las poblaciones.
Comercio de liebres en retroceso
El relevamiento indica que la menor presencia de liebres no generó un mayor interés comercial por su captura. Años atrás, Argentina contaba con alrededor de 22 frigoríficos dedicados al procesamiento y exportación de liebres. Actualmente, apenas tres permanecerían en actividad. La pérdida de mercados, los cambios económicos y el aumento de los costos redujeron la actividad.
El número de cazadores profesionales dedicados a la captura comercial también disminuyó. La mayor parte se concentra en el sur de la provincia de Buenos Aires. En la actualidad, una liebre puede pagarse entre $6.000 y $7.000 por ejemplar, según la zona y la demanda. Una jornada nocturna de caza puede demandar una inversión mínima cercana a los $400.000, incluyendo camioneta, combustible, dos reflectoristas, dos cazadores y otros recursos. Una reparación mecánica puede consumir la rentabilidad de varias jornadas.
Para el cazador deportivo, los costos de combustible, permisos, traslados, alojamiento, comidas, municiones y mantenimiento de equipos y perros aumentaron, lo que redujo la frecuencia de la actividad.
Falta de renovación generacional
El relevamiento destaca la falta de jóvenes que se incorporen a la caza deportiva. Se mencionan cambios sociales y culturales, una menor vinculación con el campo y nuevas formas de entender la relación entre las personas y la fauna silvestre.
El informe concluye que la problemática de la perdiz y la liebre no está vinculada únicamente con cuestiones biológicas o ambientales, sino también con transformaciones económicas, productivas y sociales. Señala la necesidad de contar con relevamientos periódicos, estadísticas de población y estudios sobre el impacto de cada factor para tomar decisiones basadas en información confiable.
