Un informe de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) estimó pérdidas por 3,16 millones de dólares y 46.000 visitas menos en nueve zonas comerciales de Los Ángeles durante las dos semanas posteriores a los operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Un estudio realizado por la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) cuantificó el impacto económico de los operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) en comercios de Los Ángeles. El informe, titulado “El costo del miedo”, analizó nueve zonas de la ciudad y encontró una reducción de aproximadamente 46.000 visitas y pérdidas estimadas en 3,16 millones de dólares durante las dos semanas posteriores a los operativos.
Según el estudio, el 59% de los comerciantes consultados señaló que sus ingresos se redujeron en más de la mitad, mientras que el 51% informó ausencias de empleados que no concurrieron por temor a ser detenidos en el traslado o en sus lugares de trabajo.
Desglose por zona
- Fashion District: pérdida de US$1.518.520, con una disminución de visitantes del 2,4%.
- Westlake: baja de visitantes del 2% y pérdida de US$620.181.
- Paramount: caída de visitantes del 11%, la mayor registrada, con pérdidas de US$367.862.
- Huntington Park: disminución del 2,4% de visitas y pérdida de US$332.293.
- Ladera Heights: baja del 4,8% de visitas y pérdida de US$173.902.
- Cypress Park: baja del 3% de visitas y pérdida de US$168.090.
- Warehouse District: baja del 4,3% de visitas y pérdida de US$33.746.
- Pacoima: baja del 0,8% de visitas y pérdida de US$18.679.
- Whittier: sin cambios en visitas y ganancia de US$77.475.
Impacto por tipo de comercio
Los negocios de consumo no esencial registraron los mayores descensos. Los complejos minoristas tuvieron una caída del 4,37%, mientras que los servicios personales (peluquerías, lavanderías, talleres) disminuyeron un 3,36%. Los grandes almacenes bajaron un 2,89%, las cafeterías y panaderías un 2,49% y los restaurantes un 1,06%. En este último sector, los comerciantes reportaron cancelaciones de celebraciones y eventos, como graduaciones y bodas.
La disminución de ingresos llevó a algunos propietarios a reducir personal o despedir empleados. Otros asumieron tareas de atención, entregas e inventario. El estudio mencionó casos de dueños de microempresas que trabajaron hasta 18 horas diarias para mantener sus negocios.
Efectos posteriores
El 68% de los comercios declaró que tuvo que cerrar temporalmente o disminuir sus horarios. Cerca de un año después, el 95% de los empresarios reportó estrés financiero y el 52% afirmó que sus ventas no cubrían los costos básicos de operación. Un grupo de 17 empresarios acumuló deudas por un total de US$547.000. También se registraron problemas de salud relacionados con el estrés, como dificultades para dormir, hipertensión y ansiedad.
Los vendedores ambulantes quedaron especialmente expuestos por desarrollar su actividad en espacios públicos. Muchos dejaron de trabajar durante semanas por temor a los operativos, mientras que otros continuaron con ingresos considerablemente inferiores a los habituales.
