Organizaciones de madres víctimas de violencia vicaria convocan a una concentración frente al Congreso de la Nación para este miércoles 5 de agosto a las 17.00 horas, con el fin de reclamar el tratamiento legislativo del proyecto de Ley Joaquín.
Buenos Aires, 5 agosto (NA) – A un año del crimen de Joaquín Ruffo, ocurrido el 5 de agosto de 2024, organizaciones convocan a una marcha frente al Congreso de la Nación y en otros puntos del país para pedir la aprobación de la Ley Joaquín contra la violencia vicaria.
El niño de 8 años fue asesinado por su padre, Alejandro Ruffo, quien lo asfixió con una almohada. Según informó la agencia Noticias Argentinas, el hombre confesó en el hospital que cometió el crimen para “mandarle un mensaje a la mamá”, Natalia Ciak, quien días antes le había pedido el divorcio.
Alejandro Ruffo, de 52 años, fue encontrado sin vida el 19 de febrero de este año en la Unidad Penitenciaria N°34 de Melchor Romero, donde cumplía prisión preventiva por homicidio triplemente agravado. Fuentes oficiales indicaron que el hecho fue advertido durante una recorrida de rutina, cuando internos del Pabellón N°4 alertaron que Ruffo estaba colgado con una sábana atada a la ventana de la celda N°85.
La madre de Joaquín, junto con la Red de Madres Víctima de Violencia Vicaria y Somos Murallas, convocan para este miércoles 5 de agosto a las 17.00 horas a una concentración frente al Congreso. Según el comunicado difundido, “el objetivo central de la movilización es concientizar a la sociedad sobre la violencia vicaria y exigir el urgente tratamiento legislativo del proyecto de Ley Joaquín”.
Las organizaciones definen la violencia vicaria como “una de las expresiones más crueles de la violencia de género” y señalan que “el agresor utiliza a los hijos e hijas como un instrumento para herir y destruir psicológicamente a las madres”. Además, manifiestan que “las familias afectadas denuncian que, de manera sistemática, los juzgados suelen catalogar erróneamente estas situaciones como meros ‘conflictos entre adultos’, ignorando las señales de alerta y desprotegiendo a los menores”.
