Un sector del electorado que apoyó a Javier Milei en 2023 muestra un creciente desencanto con la gestión, pero no encuentra una alternativa en el peronismo. Los sondeos indican un aumento del grupo de votantes sin preferencia clara, que podría definir las próximas elecciones.
La dinámica política argentina registra un descenso en la valoración pública del Gobierno durante la primera parte del año, mientras que el peronismo, principal fuerza opositora, no logra capitalizar ese retroceso. Un sector de la sociedad se ubica en una posición intermedia, entre el desencanto con la gestión de Javier Milei y el rechazo a las opciones tradicionales.
Según la consultora Poliarquía, se observa un desmejoramiento en el humor social y en los indicadores de valoración de la gestión libertaria. El informe señala que esto ocurre en un contexto de ordenamiento político interno, con cambios en el Gabinete y negociaciones con gobernadores, pero que no se traduce en una mejora perceptible de la economía cotidiana.
La consultora QSocial, dirigida por Lucas Klobovs, indica que el bloque intermedio de votantes pasó del 30% al 40% en el último año. El crecimiento se asocia principalmente al corrimiento de votantes que antes apoyaron a Juntos por el Cambio. Poliarquía menciona que el crédito entre los votantes de Patricia Bullrich cayó 19 puntos en el último mes y 31 puntos desde su máximo de febrero de 2026.
Un trabajo de Isonomía divide al tercio intermedio en dos grupos. El 60% presenta una lógica transaccional, condicionada a una mejora en el poder adquisitivo. El 40% restante manifiesta que no votará, con mayor incidencia entre los jóvenes. Rodrigo Martínez, director de Isonomía, sostiene que este segmento “no se alejó con la misma intensidad del rumbo del país” y que tiene “más problemas con el Gobierno como instrumento político, que con el rumbo que representa”.
Los sondeos de QSocial indican que el 73% de este grupo dice estar “cansado de las opciones actuales”, el 75% considera que Milei “se pareció a la casta”, y el 71% pide renovación en el peronismo. Un 50% expresa que quiere “cambiar algunas políticas y continuar otras”, lo que sugiere que no es un segmento completamente anti-Gobierno.
En la consultora Mide, dirigida por Carla Piccolomini, el oficialismo aparece al frente con el 31% de intención de voto, a pesar de respuestas negativas sobre la situación económica. Un estudio del Observatorio de Psicología de la UBA registra una situación similar, con LLA al frente con el 32%.
Patricio Hernández, director de Methodo, analizó más de 465 millones de interacciones en redes sociales y detectó que el 57% de los usuarios navega en “modo avión”, es decir, desconectados de la conversación política. Este grupo se centra en temas como familia, amigos, humor, mascotas, fútbol y comida, sin intersección con los temas del ecosistema libertario o peronista.
El presidente Milei mantiene el mayor volumen de menciones en redes, con 6,9 millones en junio, frente a 2 millones de Cristina Kirchner y 1,8 millones de Axel Kicillof. Los aspirantes outsiders, que en 2023 tuvieron alta visibilidad, hoy pasan desapercibidos en la conversación digital.
Un análisis académico de 2003, de Juan Carlos Torre, describió “Los huérfanos de la política de partidos” tras la crisis de 2001. En 2023, se produjo una ruptura en el sistema bicoalicionista con el surgimiento de Milei. Actualmente, un sector del electorado vuelve a deambular sin una representación clara, en un escenario de polarización forzada.
